sábado, 3 de julio de 2010


EL SUEÑO

Hermano Ómar
Lealtad y coraje


Cuando soñamos volamos en la dimensión onírica de Morfeo. Aquí la energía bulle a alta intensidad de susceptibilidad de cambio, en la discontinuidad mínima que le sirve de frontera. Por eso todo fluye tan rápido y de sobremanera transformable. En cierta forma se parece a la realidad virtual del ciberespacio, no en vano es cuántica como ésta, libre, espectacular y mágica. Elevada incertidumbre de física de partículas en minúsculo suceso. A diferencia de nuestro mundo objetivo, macroscópico y pesado de enorme discontinuidad y complejas dimensiones donde todo es lento, obtuso, calculable, cierto, legal, de formas inmensas, predecibles, aburridas. Vigilia, terror y miedo residen en la multidimensional espacialidad del orbe sostenido de Atlas, suplicio terrible del vástago titán de Japeto.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.
Imagen bajada de internet.

STRESS-RELAX


STRESS - RELAX


Hermano: Riguel
Lealtad y coraje


El hombre nace como ser social; no obstante, debe bien morir como “individuo auténtico”. En consecuencia, vivir implica crear su propio mundo o enclave en el orbe social al cual la obligación le ata, sin perjuicio del libre desarrollo de la personalidad interior o introspectiva que a fin de cuentas le libera. En todo caso la redención consiste en vivir a plenitud el relax estético y afrontar con gran estoicismo el stress del deber y la ética.
No quiere decir esto mi amigo, que el ser estético se sirva del atropello a los otros, de ninguna manera. Lo que pasa es que ser auténtico sugiere soledad al máximo, o sea, apartamiento hasta donde sea posible. Lo cual significa disgregación del rebaño. Así las cosas y por bien del sistema siempre habrán perros pastores custodiando el mismo, cualquier oveja descarriada es una menos que trasquilar. Sin embargo, el grupo compacto implica protección y supervivencia aun cuando esclavitud y obediencia para los agregados.
Así mi amigo, la soledad actúa de ámbito para ejercer el libre desarrollo de la personalidad introspectiva como válvula de escape interior. El lado estético del hombre. Ideación y planeación (veréis Riguel que el derecho penal, restrictivo por excelencia, separa estos dos principios de su jurisdicción en tanto que respeta lo incorpóreo de la conducta y sólo aplica responsabilidad a la ejecución y resultado de la misma) simplemente como principios de dicha lúdica; en otras palabras el hombre necesita esconderse en sí mismo para ser libre y por lo tanto feliz. Fuera de sí mismo no existe sino dolor y tristeza, angustia y stress, cadenas, grillos, atropello y sufrimiento.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

REFLEXIÓN SOBRE EL CUERPO HUMANO


REFLEXIÓN SOBRE EL CUERPO HUMANO


Hagamos una breve reflexión sobre el cuerpo humano sin encasillarnos solamente en la perspectiva materialista del mismo. Lo cual implica percibirlo más allá de lo sensible. Pues el cuerpo humano a la luz de los sentidos se reduce a un simple juicio sintético a posteriori, o sea a un sumario de todas sus partes abstraído de la realidad física por la experiencia o facultad psíquica cinco sensorial del sujeto pensante.
Esto no quiere decir que nuestra realidad física no exista, por el contrario, existe tanto como otras dimensiones no físicas del cuerpo humano derivadas de una realidad inmanente. En otras palabras, el cuerpo humano existe en tanto se perciba, aun cuando la percepción del objeto se reduzca a bioquímica y fisiología del cuerpo… No obstante, se podría argüir que en esta otra forma de percepción prima el juicio analítico a priori, o sea, la deducción racional del mismo a partir de la idea de él. Entonces ya no hablamos de la extensión corporal sino de la dimensión conceptual, la res cogitans, la psique, otra categoría.
Pero dónde queda entonces la percepción emocional de la materia, si al elevarse por encima del lenguaje lógico se transforma en alegoría poética no menos real que la biológica y la conceptual, el cuerpo a través del alma hecho poesía… “cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,” “te pareces al mundo en actitud de entrega…” esto sintió Neruda en su poema primero de los “veinte poemas de amor y una canción desesperada”, al percibir el cuerpo humano de la mujer desde el corazón enamorado, desde su alma de soñador y poeta. Y no obstante, también ocupa una dimensión real como las otras dos anteriores pero a la óptica de Apolo, de las musas y de las utopías del corazón.
Pero así mismo también el cuerpo humano se puede ver desde los ojos salvajes de Dionisio en el acto sexual simple y vulgar entre dos seres abandonados al instinto de la reproducción animal, solo sudor, gestos, quejidos, humores, fluidos corporales en una sola palabra: el coito irracional, sin poesía ni conocimiento empírico… pues solo basta la mera carne y el deseo realizado de poseerla, de cumplir con el instinto. En la percepción sensible hay conducta, en el instinto no, simplemente hay acto.
Pero el cuerpo también se puede intuir desde su esencia inmanente, acceder a la materia en movimiento, al micro-caos físico que le da piso existencial. A la incertidumbre cuántica de infinidad de partículas a velocidad luz, invisibles, imperceptibles al ojo humano pero reales, no obstante, virtuales en su manifestación empírica, inexistentes a la lógica tradicional, vacuas a la poesía, inaccesibles al instinto. El conocimiento directo de las bases metafísicas del ser y el no ser se intuye, se comprende mediante la filosofía, la física cuántica y el arte. No en vano John Briggs y F. David Peat en las “Siete leyes del caos” escriben: “en los últimos diez años la idea del caos ha traspasado el terreno científico del que nació: ahora hay artistas que se refieren al caos cuando hablan de sus pinturas…” también se refieren a la poesía, mas sin embargo, para mí, la poesía como la música son más hijas de la emocionalidad que de la intuición a diferencia del arte pictórico que es una forma de filosofía en abstracto y por lo tanto descendiente de la comprensión metafísica.
Otras perspectivas del cuerpo son la fe, la memoria y la imaginación. La primera al igual que la intuición, no se diferencian en sí mismas más que por el objeto de conocimiento; o sea que la fe traduce o interpreta la substancia trascendente, mientras, que la intuición predica de la substancia inmanente, mas ambas son de carácter inmediato. En tanto que la memoria y la imaginación visualizan el cuerpo bien sea en la forma del mismo como antes o después en el tiempo. En primera instancia como recuerdo (dejar de ser) y en segunda como especulación (para ser).
En conclusión el cuerpo depende de la percepción con que se le aprecie. Dicha percepción aclara la dimensión que habita en el momento de acceder a él: bien puede ser objeto, sujeto o concepto. En estas instancias la realidad se presenta de manera multidimensional al sujeto que la percibe. Ahora bien, ninguna percepción actúa en nombre propio sino en colaboración mutua, recíproca. Lo que pasa es que según de donde provenga la realidad, así mismo cualquier facultad psíquica toma preponderancia sobre las otras; pero se alista para discernir el mundo junto con las demás.

Félix M. de Óç.

ENSAYO PROYECTO DE VIDA



ENSAYO PROYECTO DE VIDA

La existencia del ser humano implica por una parte las circunstancias aleatorias buenas o malas que circunscriben su ser y por otra su voluntad de luchar y de conseguir la felicidad, inclusive en la desgracia. Los hechos de la naturaleza aparentemente dejan al sujeto sumido en la “violencia” e “indiferencia” de la misma, como un cúmulo de materia a la deriva del espacio y el tiempo. Sin embargo, a partir del individuo como sujeto único y social a la vez, su conciencia hace frente a los “cuatro elementos” de partida en un campo de batalla entre el ser y las cosas. Una lid entre el hombre en sentido amplio y las circunstancias que le constriñen.
Para Jean Paul Sartre “el ser-para-sí es un tender hacia el ser-en-sí que no es ella” o sea, es el Dasein de Heidegger “el hombre, ser temporal, indeterminación radical que está “condenada a ser libre”, a pesar del contexto socio-histórico de la legalidad, incluso de toda coacción… cualquier imposición aceptada, asumida aunque sea a regañadientes, es una huida frente a la libertad, porque no hay nada que pueda salvarnos ni descargar nuestra libertad ni siquiera Dios”[1]. En esta situación el hombre es dueño de su presente. Pues es consciente de su voluntad de hacer. De él y solamente del él depende ser un Ser o una cosa. De tocar el picaporte y confundirse con la puerta, de ser un simple hecho o toda una conducta susceptible de responsabilidad histórica.
Federico Nietzsche nos dice que “el ser independiente es privilegio de los fuertes”. Pero también nos advierte que cuando un hombre fuerte se arruina el hecho debe ocurrir tan lejos de los demás que estos no puedan compadecerle. “¡… él no puede volver atrás, a perdido hasta el derecho de compasión de los hombres!”[2]. De allí su critica al cristianismo, pues ante tanta austeridad social aristocrática el hombre haya cedido su responsabilidad a la humildad de vasallo divino. Que sea Cristo en nombre de Dios quien responda por nuestros actos. Si bien el libre albedrio promulgado por santo Tomás impone a los hombres la obligación de salvarse y ser dueños de su destino a un cuando sea a guisa trascendental. San Agustín por el contrario, sabe que cualquier libertad individual por humilde que sea, implica un menoscabo al poder de Dios, de allí que sea preferible la predestinación y la gracia.
Porfirio Barba-Jacob en su poema “Oh, noche o antorcha contra el viento”, como en sus postreros días cambiara de título, deja entrever la confusión del ser humano ante lo indescifrable de la vida y como tal incertidumbre de alguna manera se reduce a un mal existencial: “mi mal es ir a tientas con alma enardecida, / ciego sin lazarillo bajo el azul de enero; / mi pena, estar a solas errante en el sendero; / y el peor de mis daños, no comprender la vida”. Igualmente, el Fausto de Goethe se recrimina por ser sabio ignorante que tal vez en Mefistófeles halle salvación o castigo: “¡Ay!, he estudiado ya filosofía, jurisprudencia, medicina, y luego teología también, por mi desgracia, con caluroso esfuerzo, hasta el extremo. Y aquí me veo ahora, pobre loco, y sigo sin saber más que al principio”. Y en otro verso interpela y recrimina al demonio: "¿Tú que podrías darme, pobre diablo?" En cuanto al pesimismo existencial, Hamlet de Shakespeare no se queda a atrás y en la escena primera del tercer acto, el principal actor profesa su universal dictamen de la vida: “Ser, o no ser: ésta es la cuestión: si es más noble sufrir en el ánimo los tiros y flechazos de la insultante fortuna, o alzarse en armas contra un mar de agitaciones, y, enfrentándose con ellas, acabarlas: morir, dormir, nada más, y, con un sueño, decir que acabamos el sufrimiento del corazón y los mil golpes naturales que son herencia de la carne”. El filosofo Epicuro prescribe anteponer la mesura al placer o sea, una especie de hedonismo negativo, donde lo primordial es la tranquilidad espiritual o Ataraxia.
Una cosa si es importante y es saber que estamos en el mundo y que nos toca hacerle frente a la vida. Que si nos apoyamos en Dios o nosotros mismos es cuestión de gustos, de fe o de filosofía. Y como parangón, que mejor que la leyenda del Quijote que luchó de la mano de Dios como buen caballero cristiano, pero que al final de sus días fue derrotado por la cordura, no sin antes haber dejado su historia de gran orate en los libros de caballería; o sea haber vivido lo universal del héroe, pero a su manera: sus triunfos y fracasos, el amor de la inigualable Dulcinea del Toboso, la fiel amistad de Sancho panza, su armadura y Rocinante, confrontar molinos y gigantes, visitar castillos y reyes, deslumbrar doncellas, enderezar entuertos… en otras palabras… haber cumplido sus sueños. Que si al final pareciera ser que todos fracasamos en nuestras empresas de vida, es cuestión natural que el tiempo se lo lleve todo, es cosa de entropía. No obstante, escribió Jorge Luis Borges: “Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima trataría de cometer más errores”. Esto es una invitación a vivir plena y sencillamente nuestras vidas. Recordemos que tenía 85 años cuando escribió “instantes” y que se estaba muriendo.
“Para abrir nuestro corazón como un Buda, debemos abrazar las diez mil alegrías y las diez mil tristezas”[3]. La vida se compone de momentos y vivir cada uno de ellos a plenitud nos garantiza la felicidad.

Félix M. de Óç.


NOTAS:


[1] Gran Enciclopedia Espasa. Paginas: 10534 y 10535.
[2] Más allá del bien y el mal. Federico Nietzsche.
[3] Un tesoro de sabiduría oriental. Jack Kornfield.
Imagen tomada de internet.

CONFORMACIÓN DE LA OSCEDI





CONCLUSIÓN SOBRE LA FISIOLOGÍA Y EL ORIGEN DE LA OSCEDI






Hermanos de ARKHER
Lealtad y coraje

Definamos HILECINÉTICA como Tejido Existencial, o manifestación fenoménica extrínseca de formas energéticas, discontinuas y susceptibles de cambio; que en esencia (REIF) equivale a materia intrínseca que se desplaza en el espacio por el tiempo. En otras palabras, a Energía en transformación por Materia en movimiento.
Por consiguiente, la HILECINÉTICA sería la manifestación formal del mundo, la cara externa de las cosas y de los hechos, la realidad que circunscribe el orbe. Desde una partícula elemental, un fotón, un quark hasta una molécula de hidrogeno y de ADN, desde la célula más primaria hasta el hombre y su historia, desde las cavernas hasta la cultura tecnológica actual. Pero así mismo en esencia, el Tejido Existencial implica a la materia como contenido de un sistema, que a fuerza de moverse en el espacio que la contiene a guisa de frontera, genera los cambios en la energía, transforma la energía, modifica los asuntos; y todo, a la luz de la posibilidad que intrínsecamente le genera el tiempo. Así las cosas, en la frontera se concreta el intercambio de energía, la materia se mueve, ocupa un lugar y otro en el espacio y cada movimiento genera un destello en la forma. El mundo se hace maleable y el tiempo posibilita el cambio. Pero así mismo en la esencia el NIHIL ABSOLUTO in-existe a manera de fe, y el HILECRONOTOPO[1] cual conservación potencial de energía pasa a la esencia como existencia y sus componentes de inherencia absoluta en sí mismo, prácticamente se desunen en Materia, Espacio y Tiempo. Lo absoluto se relativiza entre tanto la materia se mueve y el mundo de las formas extrínsecas se transforma. Deja de ser, para ser la parte con respecto del algo.
En conclusión la HILECINÉTICA es el resultado de la REIF o sea de la Relación de Existencia, Inexistencia y Fenómenos que implica la unión del ser o HILECRONOTOPO y la nada o NIHIL ABSOLUTO en el universo.


Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

[1] Definamos HILECRONOTOPO como ser existencial o aquella substancia inherente de materia, espacio y tiempo. Energía potencial o materia intrínseca en reposo absoluto.

viernes, 2 de julio de 2010

EJERCICIOS ESPIRITUOSOS

EJERCICIOS ESPIRITUOSOS

Hermanos de ARKHER
Lealtad y coraje


“Hermano Félix, no prostituyas tu corazón, pues tu corazón nos pertenece”. Habló Mohamed en nombre de la cofradía. “Hermanos de Arkher, vuestro es mi corazón, pero la verga es mía”. Respondí aquella noche de bohemia. Sin lugar a dudas fue el prefacio a los ejercicios espirituosos y una vulgar respuesta ataviada de filosofía hedonista, que inauguró la nueva etapa de crecimiento espiritual dirigida a los instintos.
Lenocinio, alcoholismo y prosaica. Profano triunvirato irracional. No en vano el manifiesto arkheista convocó a sensuales hetairas para ser degustadas en febril himeneo en sacrosanto tálamo nupcial, abriendo la posibilidad de experimentar la prosaica, el adormecimiento de la razón, sublimación del sexo, liberación de la libido, música sensual, contornos femeninos al roce deliberado del tacto; así, como convidar a Baco y lo que representa su figura semi-bestial, espíritu dionisiaco: lujuriosa orgía, elevación de los instintos. Creedme que llegó junto con Venus Afrodita ebria y desnuda.
He aquí el preámbulo de lo que implica acceder a un hedonismo activo o positivo[1] medianamente extremo a la óptica de la sociedad patoja. Pero fue mi manera de reivindicar al individuo estético que me habita.
Así como la razón configura el códice bien estructurado, universal de la sociedad humana, "que en cada periodo de la historia podría elaborarse minuciosamente hasta formar un volumen que contendría… el conjunto de normas que presiden, orientan y sancionan el orden social"[2]; el instinto elevado a emoción ratifica al individuo dispuesto a liberarse de las opresivas cadenas de la sociedad. En el ámbito del Deber el sujeto se circunscribe como esclavo ético, en del Querer y el Poder el individuo renace a sí mismo. Se edifica como su propia creación, se hace arte.
No estoy a favor del oficio más viejo del mundo ni en contra, pero ocasionalmente este puede servir a los planes oscuros del instinto sin transgredir la ley ni los derechos de los otros, todo en pro de una revolución subjetiva. Tal vez sea inmoral, pero, permite la perfección de un hedonismo burgués, laxo e inequívoco de simple o elevada satisfacción sexual. No entiendo por qué esta forma de hedonismo citadino y burgues de bajos instintos perturba tanto al filósofo Michel Onfray si también contribuye a la transgresión de lo sistemático[3], siendo aquello lo más importante de la filosofía hedonista: la reivindicación del individuo de todo esquema opresor. Peor fuera recurrir al sadomasoquismo, al homosexualismo[4]; o al satanismo violando no sólo la moral sino también lo jurídico.
El alcohol por su parte agudiza la dimensión irracional del hombre. Así como la prosaica sintetiza la voz del redimido. Es otra forma de hacer poesía. Es expresar la suma emocional contenida en el corazón del poeta. Una manera elegante de estallar, de decir, de no callar, de transmitir ese sentimiento de libertad renovado por la nueva situación espirituosa, instintiva y artística.
Lo importante es sentirse ser. Vivir a plenitud lo poco de vida que nos queda a cada momento. Rescatarse de la jaula de la razón. Huir por unas cuantas horas de la agonía continua que ejerce la sociedad y los universales del Estado opresivo. Para Henry Miller la vida social es el aspecto inferior de la existencia, pues la vida real comienza cuando estamos solos con nuestro ser desconocido[5].
Recapitulemos entonces, la bohemia, el alcohol y la prosaica en mi caso han servido de estimulantes corporales, han generado ataraxia. Han hecho trascender el instinto a espíritu dionisiaco, a ocupar un lugar en el Olimpo. Me han liberado de lo obtuso e inexorable de la relación social por la razón. Me han hecho anarquista
Experimentar la dimensión irracional del hombre me ha enseñado a ser libre o al menos a intentarlo. Lo importante fue vislumbrar el instinto desde el arte y no sólo desde el instinto. O sea, a vivirlo consciente y creativamente, a disfrutar de los vicios de manera responsable, sin transgredir la constitución ni la ley… es más ha hacer uso del derecho legítimo del libre desarrollo de la personalidad.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.



[1] “El hedonismo se define de modo positivo por la búsqueda del placer, sin duda, pero también de modo negativo, como evitación de las posibilidades de displacer.” (La fuerza de existir de Michel Onfray).


[2] Darío Botero Uribe. (El poder de la filosofía y la filosofía del poder).


[3]En su defensa contra los que le acusaban de fascista critica el hedonismo burgués con las siguientes palabras: “se dio también lo más fácil: el hedonismo equiparado al goce grosero, trivial y contemporáneo del consumismo liberal”.

[4] En lo que se refiere al homosexualismo y al sadomasoquismo, no me opongo a ellas, pero no las comparto. Ambas tendencias son permitidas por la ley.

[5] Ver Erotismo y sociedad de consumo de Enrique Salgado.

ÉTICA Y ESTÉTICA OSCEDIANA



ÉTICA Y ESTÉTICA OSCEDIANA

Hermanos de ARKHER
Lealtad y coraje

1. Yo entiendo que la necesidad o carencia de algo, me impulsa a un interés o deseo de llenar dicho espacio o carencia. Así mismo, el satisfacer o no la necesidad, desemboca en placer o dolor como consecuencia del interés bien o mal logrado. En otras palabras, la satisfacción me produce placer y la insatisfacción dolor, entre tanto que el interés media como instrumento para acceder sólo al placer aun cuando falle su cometido. En dicho caso, el dolor inflige inmerecido castigo.
Sin embargo, pareciera ser que el dolor no implica ausencia de placer sino disminución del mismo e incluso en necesidad patológica se confunde con él. Por ejemplo: el dolor producido por la fractura de un hueso nos inmoviliza a la fuerza con el fin de prevenir un mayor daño. En este caso la inmovilidad es necesidad inexorable y requiere del dolor para cumplir su deseo. Así como también las aberraciones sexuales de los masoquistas, aun cuando en este caso el dolor produce placer, como la tristeza, alegría en los poetas; pero sobretodo, pagar impuestos que implica dolor y estrés por la obligación de suplir las necesidades del erario púbico y con ello en apariencia calmarle el hambre al asqueroso Estado Social de Derecho.
En conclusión mis amigos, la primera premisa rige de regla general y la otra de excepción. No obstante, en la última gobiernan más las circunstancias que nuestra voluntad, salvo en los poetas… que a lo mejor si están locos.

2. A diferencia de Epicuro que hace énfasis más en evitar el dolor que en perseguir el placer; yo considero que se debe a toda costa y dentro de las posibilidades, buscar y encontrar el placer con el fin de evitar la frustración de no encontrarlo por imposibilidad y con ello acarrear el dolor.
Les recuerdo de mi adhesión a la corriente de “Dorian Gray” en la búsqueda de espiritualizar los sentidos. Para ello he convocado el hálito translucido de la embriaguez, recorrer en zigzagueante paso las vides de Baco en compañía de las voluptuosas hetairas, alimentarnos del afrodisiaco goce del placer sexual y pernotar toda la noche o lo que quede de ella en las rubicundas habitaciones de la diosa prostituta. Hacer el amor indiscriminadamente al calor de unas copas, pero mucho más allá del juicio pudibundo de una sociedad enferma por el ascetismo paulino. A esto he denominado el hacer del "Ejercicio Espirituoso" mi salvación a la monotonía.

3. “No hagas lo que no quieres que te hagan”. Imperativo categórico, principio moral y ético; no obstante, equivalente a “ojo por ojo y diente por diente”. Y al fin y al cabo conducta loable y recompensa, o crimen y castigo o en el mejor de los casos abstención a causar perjuicio ajeno por beneficio de recibir a efecto perjuicio propio.
Lo claro de la vana disertación está en el punto de vista desde donde se mira la equivalencia. El código de Hammurabi para el bajo mundo y el imperativo categórico para el orbe racional, moral y ético. La consecuencia, lo primordial: el bienestar común.

4. La clave tal ves para una tranquilidad de espíritu resida en equilibrar el querer, poder y deber en el hombre. Entiéndase querer como voluntad, bien, determinada o no, de cualquier forma ese sentir de pretender algo a conciencia a guisa de autonomía; y poder, como el desarrollo de la anterior. En contraste con el deber o las circunstancias que permiten el hacer de dicho sentimiento, su cristalización, o su negación de acto.
Para que preocuparme por satisfacer necesidades no naturales ni necesarias, aludiendo a Epicuro, si dicho menester me trae más problema que solución. Que necesidad tengo de complicarme la vida para solucionarla si caigo en la paradoja de sufrir por bienestar. Resignación, conformismo o equilibrio; el sustantivo depende de la disposición de ánimo.
Vale la pena adaptarse de la manera más simple a las circunstancias. Observarlas con ojos de poeta más bien como aliadas que enemigas; la guerra que es la visión del soldado, solamente como válvula de escape a aquellas contadas como contraproducentes, por fortuna más exiguas que las otras y que dejan más experiencia y menos tiempo para reflexionar.

5. Si existiera una finalidad en el hombre sería la de darse identidad. Separarse del rebaño sin dejar de pastar; o sea, servirse del logro colectivo siendo auténtico, en reciprocidad igual solidario. Ser amo y señor de uno mismo y hermano de los demás. En otras palabras, procurar vivir la vida existencialmente pero en el jardín de Epicuro.
Tomar conciencia de identidad es empezar a ser libre. El querer-poder en equidad: la libertad total, tranquilidad de espíritu. Mi voluntad es el querer, el poder el campo de acción de mi voluntad. Si yo quiero lo que puedo, soy libre; si no puedo lo que quiero, esclavo. La libertad consiste en equilibrar ambos lados de la balanza. El querer debe ser directamente proporcional al poder. He ahí la lontananza.

6. La felicidad mis amigos se debe construir a pesar de las dificultades y atropellos de la naturaleza y de la sociedad.
Las circunstancias nos rodean y limitan a tal punto de reducirnos a una triste figura de miserables hombres éticos. Por ello, jamás crean en la quimera de conseguir felicidad mediante el concurso del Estado, que a guisa de fundamentarse en la absurda idea del interés general, nos reprime plenamente y premia sólo en apariencia.
No obstante, la ignominia del Estado y el cruel desdén de la naturaleza; don quijote nos redime de la injusticia y salva nuestro espíritu de morir ahogado en el truculento mar de las obligaciones.
La utopía quijotesca anida el alma del hombre estético, le libera del mundo del constreñimiento y le hace un auténtico hombre de felicidad. Libre y emancipado de la muerte en vida de ser: ser social y limitado por la naturaleza.


Supervivencia y lúdica.
Félix M. de Óç.