jueves, 29 de julio de 2010

CONDUCTA Y ACTO


Hermano Mohamed
L. y C.

Como podéis observar el querer del sujeto se manifiesta a través de la ideación y planeación de su conducta, plano irresponsable del derecho penal; no así en cuanto al poder por ejecución y resultado que si implica responsabilidad punible. De lo cual se puede deducir que una conducta picara, aun cuando legal las más de las veces, se deriva de la facultad racional del sujeto, no obstante, imprudente y peyorativa para con los demás. Así las cosas el arte del engaño como puede ser el negocio lícito (Corporaciones multinacionales) e ilícito se basan en la razón para perfeccionarse en el mundo y de alguna manera escapar de las instituciones creadas para prevenir y combatir el delito, igualmente inescrupulosas y corruptas, como todas las demás instituciones creadas por el hombre.
En cuanto al acto, hecho o circunstancias encajan en ellas el instinto y los sucesos naturales e institucionales que escapan al querer del sujeto y lo comprimen al mundo de las obligaciones, coerción, stress e intranquilidad. Aquí se impone la dimensión objetiva al sujeto y lo limita y restringe a su máxima expresión de destrucción por agotamiento. (Hemos de observar el deber desde la realidad objetiva; pero recordemos que bien puede, también, el deber ser visto desde una realidad fáctica del mismo. En otras palabras, el deber objetivo implica la naturaleza y el fáctico la cultura, para el caso concreto de esta carta: el Estado).
Me he referido al derecho penal por ser la institución humana más injusta y atroz de todas las racionales, basado en el principio de que quien puede lo más puede lo menos, así que la institución coercitiva por naturaleza representa a las otras sin la menor excepción de brutalidad y eficiencia destructiva de la libertad.

S. y L.
Félix M. de Óç.

viernes, 23 de julio de 2010

LA PROMESA DE VIDA ETERNA


LA PROMESA DE VIDA ETERNA

Hermanos de ARKHER

1.
“De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte” (Juan 8, 51). Interpretemos este pasaje del Nuevo Testamento como promesa cristiana de salvaguardar nuestra alma o conciencia de los cambios abruptos de la realidad esencial y formal del universo.
2.
A la cual Jesús denomina el mundo, o sea, la realidad objetiva y fáctica de circunstancias aleatorias, fenómenos físicos, dinero, enfermedades, problemas, injusticias; el mundo de la muerte, del Hades in-existencial, de la desilusión de un Zeus material, eterno e ilimitado pero inconsciente, de un Poseidón formal de infinitas transformaciones: devenir de la substancia inmanente. Que inclusive, el propio Salomón afirma del mundo material la posibilidad de in-existencia como solución final cuando dice: “Y felicité a los muertos que ya habían muerto más bien que a los vivos que vivían todavía. De modo que mejor que ambos (es) el que todavía no ha llegado a ser, que no ha visto obra calamitosa que se está haciendo bajo el sol” (Eclesiastés 4, 2-3). Una postura escéptica, triste, negativa del orbe secular; que mas sin embargo, el mismo Jesús suaviza, mengua o al menos presenta de alguna manera positiva, cual esperanza, al suplicar a Dios “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal” (Juan 17, 15). Pues en el mundo también hay cosas buenas.
3.
Clave en el advenimiento de la conciencia, de la res cogitans, de la esperanza de un alma trascendental, porque la conciencia proviene de Dios y a Dios vuelve incólume, no obstante, se junta con el cuerpo para que se haga la vida en la tierra y Dios es vida, “porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven” (Lucas 20, 38) incluso las bestias salvajes.

4.
Y dijo jesús: “Salí del padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al padre” (Juan 16, 28). Porque la substancia trascendental es el ágora de la conciencia. Pero también, es inteligencia, comprensión, fe, sentimiento, imaginación, memoria, sensibilidad, inclusive instinto, porque todas las facultades psíquicas se agrupan en el espíritu del sujeto pensante como un logos, un lenguaje sagrado tal como Juan lo describe en el capítulo primero versículo uno del nuevo testamento: “En el principio era el verbo, (dice) y el verbo era con Dios, y el verbo era Dios”. Pero, también proclama en boca de Cristo: “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10, 30) y... “En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros” (Juan 14, 20). Eterno retorno de la conciencia a la substancia trascendental.
5.
En otro aparte de la biblia el sabio Salomón afirma: “y el Dios (verdadero) mismo continúa buscando aquello tras lo cual se sigue”. ¿Será la evolución de la conciencia? Gary Zucav, en su libro “El lugar del alma” plantea la evolución del espíritu en las siguientes palabras: “La personalidad y el cuerpo que la sustenta son aspectos artificiales del alma. Cuando al final de la encarnación del alma han cumplido sus funciones, aquélla les abandona. Llegan al final, pero no así el alma. Después de una encarnación, el alma regresa a su estado inmortal y eterno. Vuelve una vez más a su estado natural de compasión, claridad y amor infinito... Tal es el contexto en que se desarrolla nuestra evolución: la encarnación y la reencarnación continuas de la energía del alma en el campo físico, en nuestra escuela terrenal”.
6.
No obstante la fe en Dios, el verbo místico, el logos divino, la substancia trascendental. Miguel de Unamuno critica la posibilidad del alma como algo etéreo absoluto, inmortal no fenoménico y advierte de querer existir eternamente, pero además en el cuerpo de carne y huesos: “Todos los esfuerzos para sustantivar la conciencia, haciéndola independiente de la extensión -recuérdese que descartes oponía el pensamiento a la extensión- , no son sino sofísticas argucias para asentar la racionalidad de la fe en que el alma es inmortal. Se quiere dar valor de realidad objetiva a lo que no la tiene; aquello cuya realidad no está sino en el pensamiento. Y la inmortalidad que apetecemos es una inmortalidad fenoménica, es una continuación de esta vida”. Pero si la conciencia es interpretación de la realidad del universo en todas sus dimensiones, como palabra sagrada que es, como lenguaje místico; no solamente se puede volcar a la visión fenoménica del mismo. Debe necesariamente ampliarse en todo su esplendor. Mirar la luz de Dios y no solamente su sombra. En otras palabras, abrirse a la realidad, a la fe, al silencio: “esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo” (Juan 17, 3).
7.
Lo fenoménico es conocimiento físico. No obstante, Jesús también recriminó a los sacerdotes al quererle probar en cuanto a equiparar en valor lo secular y místico diciéndoles: “...Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios” (Lucas 20, 25). En otras palabras, la conciencia se extiende tanto para Dios como para el mundo. Pero lo más importante es la promesa de resurrección, entonces dijo Jesús: “... Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11, 25). De una cosa podemos estar seguros de que aun cuando la substancia inmanente, por efectos de la nada absoluta en la entraña del ser existencial implique la muerte, o sea la transformación inevitable de las cosas. Hay una substancia trascendente: el alma, la conciencia, el verbo inmortal que evoluciona pero no muere, que permanece en estado de paz y amor infinito, que nos garantiza ser felices para siempre... pero sobre todo, que implica la vida, o sea: la resurrección. Esa es la esperanza, la bendición de Dios. “El cielo y la tierra pasaran, pero mis palabras no pasaran” (Lucas 21, 33) prometió Jesucristo.

Félix M. de Óç.

lunes, 12 de julio de 2010

AMOR OBJETIVO O CONTRACTUAL




AMOR OBJETIVO
(Arkheismo y Prosaica)


1.
Amor objetivo es corolario final,
producto de la mordedura infecciosa bacteriana de Dragón de Comodo…
y sentarse a esperar a que la septicemia haga lo suyo.

[Es darse mutua oportunidad,
para permitirse entre ambos el instante de fuego
o pasión sexual,
después de concertada la cita,
pero a la óptica del constructo racional del ser humano.
Conclusión legal del protocolo.

Es la junta en la cama de la mala fe con la oprobia intención.
Los dos a la defensiva
(Entre nicho de armas psicológicas con herramientas jurídicas:
Contrato solemne de matrimonio...
incluida la cláusula penal;
o casi...
el verbal de lenocinio
en mi caso).

Escrupulosos hasta la muerte.

Sabios en herir a todo el mundo a usanza de vendetta,
seguros de que a nadie le importa la vida de los demás,
salvo para alimentar el ego propio,
egoísmo recíproco,
altruismo consciente,
simbiosis necesaria.

Amor objetivo es querer a nadie con el corazón,
pero amar a conciencia más allá de los impulsos.

Amor objetivo es pensar para enamorarse
y no enamorarse por no pensar.
Mas si algo falla,
cobrar indemnización por el entuerto].

Es esperar silencioso,
hasta que el agente patógeno mate a los amantes;
para luego,
devorar su miseria,
comerse su podredumbre,
tragarse su mortecina.
Finalmente huir con las mandíbulas profusas de microbios,
el estomago a reventar,
y la llaga de piedra hecha pedazos de tanto soportar heridas,
muerta:
(nuestro inocente corazón,
amor subjetivo,
natural,
idealista de los primeros amantes,
carroña de los dragones ahora,
veneno que fortalece su boca).

2.
Amor objetivo es yantarse el corazón,
para amar con el cerebro.
Característica fundamental
y civil del ser humano...
Elevar a res pública lo que se fragua en el Eros.

Félix M. de Óç.
(Imagen descargada de internet)

viernes, 9 de julio de 2010

ALGUNA REFLEXIÓN SOBRE LA DIMENSIÓN ESTÉTICA DEL HOMBRE
Hermanos de ARKHER
Lealtad y coraje

1

Cuando decimos que el interés general prima sobre el particular, es tanto como si dijéramos que los demás son más importantes que uno; desconociendo que para el ser, el sí mismo es lo más importante. No quiero decir con esto, que el sujeto deba ser egoísta a ultranza, sino todo lo contrario, solidario al máximo... además de interponer a su conducta toda una tabula axiológica que implique su responsabilidad para con los demás. De allí que en el sujeto se presente una doble categoría dimensional en lo que respecta a su participación como ser social y como individuo auténtico. Hablamos del ser ético y del ser estético. Entendiendo al sujeto, en la primera categoría, como una parte sinérgica del sistema social y en la segunda, como la creación del sí mismo en su interior y posiblemente ir más allá... Digamos que en está última posición existencial, el saber-querer del individuo basa su poder en el libre desarrollo de su personalidad como derecho. En otras palabras, se concreta en el mundo como una obra de arte a la luz de la libertad jurídica.


2


En la última estrofa del poema quinto de “Rimas y Leyendas”, Gustavo Adolfo Bécquer deja entrever la visión pasiva del sujeto-ego. En ella, el poeta simplemente es un ser instrumento de algo mayor y trascendental, el paraíso perdido que habita el universo áureo del espíritu romántico del siglo 18. A la letra dice: “Yo, en fin, soy ese espíritu. / desconocida esencia, / perfume misterioso / de que es vaso el poeta”. En la visión existencialista por el contrario, el sujeto-ego ya no es más pasivo, todo lo contrario, es activo aun cuando pesimista, juega un rol importante en la historia... se siente ser al menos: “la cosa no es nada: la cosa soy yo La existencia liberada, desembarazada, refluye sobre mí. Existo, existo”. Escribió Jean-Paul Sartre. La visión estética por el contrario, aun cuando se aproxima más a la existencialista, en tanto que reconoce la existencia del individuo, persigue más la creación de éste que su simple reconocimiento. El sujeto será artista de sí mismo, su propio creador. Darío Botero Uribe se pregunta al respecto: “¿Cuál es el sentido de la vida de un individuo?” Luego, responde dirigiendo su atención a la dimensión entitativa del hombre: “Este no se encuentra jamás en la realidad, es tarea del filósofo crearlo, armado de una síntesis del arte, de la cultura, de la ciencia, del desarrollo social y de una intuición muy poderosa”.


3

Hermanos míos: en conclusión, Don Quijote de la Mancha es paradigma de transformación estética. Así Mohamed ibn Silva, entendió cuan valioso fue para el manchego llevar su vida de orate y en alguna ocasión expresó: “Me pregunto: ¿qué hubiera sido del quijote si hubiese trastocado cordura por locura en plena batalla de molinos de viento?” Sin duda que hubiera muerto, como al final del libro pasó. Pues cuando el impostor Alonso Quijano recobró la conciencia, el auténtico caballero de la triste figura “desapareció para siempre”... Afortunadamente Don Quijote de la Mancha nunca murió y gracias a él sobrevive el ARKHER.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

miércoles, 7 de julio de 2010

LÍRICA, POÉTICA, POESÍA, PROSAICA Y ANTIPOESÍA

LÍRICA, POÉTICA, POESÍA, PROSAICA Y ANTIPOESÍA

Hermano: Abdul Halic Mohamed ibn Silva
Lealtad y coraje


Para hallar la diferencia filosófica entre los preceptos de poema y poesía, partamos del concepto de lírica-poética como género literario, o sea, continente y legislación a la vez. Dos caras de una misma moneda, enfatizando la lírica como género en sí, no obstante, la poética, como normatividad que permite el desarrollo del género anterior.
Encontrada la causa de deducción, poema sería todo escrito en verso independientemente de su extensión; mientras que poesía sería el numen de la obra, esencia de belleza literaria que estriba en el fondo mismo del escrito. Por lo tanto, la poesía se predica del trasfondo de la obra y el poema de la forma versificada y permitida por la poética. En otras palabras, el poema es el escrito en concreto, entre tanto, que la poesía se deriva de éste en abstracto, pero solamente a los ojos del crítico literario o del lector.
Bien podría decirse entonces que no todo poema encierra poesía y en consecuencia, que puede haber poesía más allá del poema como por ejemplo, en la prosa poética de Simón Bolívar, un cuadro de Monet, una escultura perfecta de Miguel Ángel o la "Constitución Política Colombiana de 1991". Universalidad. En este punto la poesía se libera de todo género literario y se encausa en las alas de la belleza: armonía, luz y proporción. Como dijimos, toma un significado universal. “Podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía” alguna vez reseñó o mejor, versificó Gustavo Adolfo Bécquer.
Sin embargo, puede ocurrir entonces que el cuerpo letrado e inerte, abandonado por el espíritu ecuménico de la poesía, se llene de otras sustancias menos dulces y más amargas como pueden ser la prosaica y la antipoesía. Lo feo. Posesión lírico demoniaca como pueden ser mis poemas: “Apoteosis equino” y “Amor objetivo” de neto talante subjetivista, inclusive autobiográfico; o también la antipoesía del chileno Nicanor Parra, de corte social, crítica de la sociedad de consumo y abiertamente antipolítica. Bellísima. (El burro siempre adelante, pensarás).
En conclusión, la poesía puede ser el alma del poema, mas el poema no necesariamente su cárcel. La prosaica y la antipoesía los demonios que rondan el continente lírico en busca de posesión escrita. Y la poética, a toda luz, la ley hecha para violarla, pues de lo contrario no hubiese habido poetas contemporáneos. Ojo con el simbolismo maniqueo.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

CINCO PUNTOS



Hermanos de ARKHER
Lealtad y coraje


I

Nuestro mundo sensible es energía, energía discontinua y susceptible de cambio. El reino azulado de Poseidón fenoménico: la HILECINÉTICA.
Como olas, así se presentan las formas cambiantes en el mundo. No obstante, en su interior bulle la fuerza portentosa de Zeus existencial, inquebrantable poder del rayo (primera ley de la termodinámica: conservación de la energía). Ya sabéis que la substancia inmanente encierra bajo su potestad a otros tres dioses: Hera, Cronos y Urano. El viejo dios le sirve de frontera a la esposa del olímpico, y su padre el destronado de posibilidad histórica. (El espacio tridimensional y el tiempo unidimensional dan las cuatro dimensiones objetivas a la materia).

II

Nuestro mundo es energía, mas, cuando las formas energéticas se agrupan generan cuerpos sólidos: quarks, átomos, moléculas, células, sujetos, planetas, estrellas, galaxias, cúmulos, supercúmulos, etc. pero, también, se pueden disipar en una franja electromagnética infinita como la radiación cósmica de fondo y por qué no, la oscuridad. Entonces la energía puede ser simple y compleja. Simple como las cuatro fuerzas naturales (gravedad, electromagnetismo y las dos fuerzas nucleares: débil y fuerte. Y complejas como las formas físicas que se mencionaron al principio.

III

Vuelvo y recalco, hermanos míos, que la energía es materia en movimiento. En su esencia existencial, la materia vibra (spin), se mueve (a la velocidad de la luz). Y tal como la palabra AMOR: cada letra representa una partícula de materia ordenada o mejor, situada en el espacio (la parte con respecto del algo), que si por causas naturales, físico-químicas las letras saltan de su lugar de origen y se sitúan a manera de reflejo, (posibilidad temporal) la palabra incuestionablemente se transforma en ROMA. (Dejar de ser) AMOR (antes), (para ser) ROMA (después). Entonces en la forma el Hades in-existencial "aparece", la nada absoluta se traga lo que dejo de ser. Toda forma tiende a dejar de ser (segunda ley de la termodinámica: entropía). Así las cosas, la anterior forma AMOR ahora es ROMA: un antes y un después de la materia en el espacio que se curva como una serpiente o una cuerda... Transformación inevitable de energía.
Energía forma omnidimensional discontinua y susceptible de cambio, el otro lado de la ecuación, la cara fenoménica del mundo. Tejido existencial en que se entrelazan en sí las formas. El sol naciente nunca será el mismo del poniente, "nadie puede bañarse dos veces en un mismo río" dijo: Heráclito. No obstante, en esencia la materia es perpetua como el átomo de Demócrito, siempre será la misma, pero en distinta posición. La materia se mueve, la energía se transforma. Esto es tanto como decir que nuestra queridísima y viejecita madre tierra está quieta y cada vez más vieja, pero moviendose a la velocidad de la luz.
IV

¿Pero qué ocurre si en vez de la forma ROMA aparece la “palabra” MROA? ¿Podremos hablar de caos? ¿Será el caos un estado posicional de la materia como el orden? ¿Cuál será el porcentaje de probabilidad de hallar un mundo ordenado o caótico? ¿Cuántas veces nuestro universo ordenado según el código suscrito por el azar, en sus orígenes, se podrá repetir a sí mismo? ¿Será acaso esto el eterno retorno de Nietzsche o la promesa de resurección de Cristo? ¿Tal vez será este continuo ir y venir de caos y orden, de orden y caos la aparente base lógica de la entropía en las formas?
V

En la naturaleza el objeto contiene al sujeto y este al concepto. Quiere decir esto que en la realidad objetiva prima el objeto. Las cuatro dimensiones físicas, las cosas. No obstante, una vez evolucionan del caos de la materia en movimiento formas más complejas dentro de las complejas formas, del cosmos advienen los sujetos y con ellos, la conciencia. Aparece en escena la cultura y la historia, el orbe multidimensional: el querer, el poder y el deber; y todo ello, bajo la primacía de una realidad fáctica. Nace el hombre histórico, el sujeto pensante. El mito de Sísifo cobra vida en la absurda existencia del hombre confrontado a su realidad de vivir, siendo en últimas, un ser para la muerte[1]. Pero, la muerte también le lleva a inspeccionar sus entrañas metafísicas, a ser observancia de sus poderes ocultos, de sus capacidades como substancia inmortal. Se contacta con los dioses a través de la religión, la fe y la esperanza, crea su alma casi similar a substancias trascendentales, sobrevive a la muerte. Cree en la resurrección, sabe que al fin y al cabo todo es posible en el universo.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.


Notas:
[1] Ver a Albert Camus.

sábado, 3 de julio de 2010



AMOR POR LA MUJER


Hermano Ómar
Lealtad y coraje

Quisiera confesaros que al calor de Afrodita, flechazo de Cupido y lecho celestino de Eros, he amado de ocho formas distintas a varias mujeres en cuestión. Así:
Primero: El amor platónico nace de la unilateralidad venusina del niño. Es el amor solitario, simple, idealizado de la pareja que no existe pero se ama. Se eleva a la doncella a pedestal de oro, se la venera como reliquia santa, se la protege en sueños, pero ella jamás se da cuenta, nunca lo sabe, pues es nuestro secreto, nuestro arcano inalcanzable… estrella fugaz que se pierde en el horizonte y simplemente la dejamos pasar. Lloramos por ella pero ella nunca se dará por enterada.
Segundo: El amor romántico en cambio es correspondido, pero adolescente. Aquí se ama recíprocamente aunque alejado de toda pasión: un beso y un helado en plena lluvia hacen la diferencia, nacen los primeros versos y las primeras lágrimas en compañía de la pareja, el teléfono se hace infinito y las manos sudadas a la hora del crepúsculo nos recuerdan que debemos partir para vernos luego, mañana otra vez en el parque, en el cine o en la esquina de la casa de sus padres. Cualquier lugar será perfecto para hablar de amor en poesía.
Tercero: El solemne entre tanto implica obligaciones. Conducta ceremonial ante el estado y las instituciones sociales. Aquí ama el ético, responsable y ortodoxo señor de casa, hombre patriarca: pater familias del yus romano a su querida esposa.
Cuarto: El sexual o pasional es el afrodisiaco por excelencia o también el amor por el amor sin más espacio que el tálamo de eros: el mundo en su esplendor si fuera posible. Este es el amor de juventud, bohemio y pobre en dinero más sin embargo, recursivo y poderoso, bello, inagotable, sano, perfecto, rico en sexualidad y holocausto de amantes locos, libidinosos, vasallos del placer y el goce infinito. Amantes en todo sentido.
Quinto: El de lenocinio sin embargo, sólo funciona de manera pecuniaria o sea con dinero, se trafica por cuerpos hermosos y cálidos momentos de placer e ilusiones perdidas, pasajeras, sofistería. No hay en él obligación alguna, sólo fantasías sexuales, alcohol y de pronto drogas, derroche y sana vulgaridad. Es manifestación de onanismo puro.
Sexto: El concupiscente en cambio, es corrupto, pero único. Aquí el veterano don Juan se derruye por la colegiala inescrupulosa y adolescente, inocente niña sin corazón, lolita enamorada, prohibida, deseada en lo imposible, amada en la ropa, en el sillón, en la mente. En este gran amor el caballo viejo siempre pierde la batalla, porque como en el Platónico es uno solo el que se enamora, o sea el potro que habita el desgarbado rocín, que incuestionablemente se muere por la joven potranca.
Séptimo: El gitano también es unilateral. En esta clase de amor una de las partes ama mientras la otra simplemente se deja amar. No hay lugar para escuchar suplicas. El amor es leonino o “te acoges a mi manera de amar o te vas, pero nunca esperes que me quede contigo, soy gitano y por lo tanto libre. Y si me pones a escoger entre tu amor y mi libertad siempre ganará mi vuelo, nunca me cortarás las alas”.
Octavo: El otro distinto en cambio es idéntico a ninguno de los anteriores, es lo restante de tanto amar a las féminas, lo que quede sui generis de todo tipo, el rescoldo del gran corazón de Félix, su remanente amatorio.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

Imagen bajada de internet.