sábado, 13 de junio de 2015

LA NUEVA GNOSIS
DIOS, CONCIENCIA Y MUNDO


1.
Dios creó al ser para que éste evolucionara en el mundo.
“De la materia a la vida y de la vida la historia; del salto cuántico a las mutaciones y de las mutaciones a la revolución”.
Paralelamente el ser hecho hombre, auto-evolucionaría a través de la experiencia religiosa.
 Comparando realidades metafísicas, para de esta manera poder alcanzar la meta teleológica.
Así pues, una vez evolucionara el ser, la conciencia retornaría al Padre.
El regreso al creador sería como el del hijo pródigo, con fiesta e indulgencia con purificación y esperanza.
De este modo, se perfeccionará el designio del alfa y la omega, principio y fin de la creación.
El eterno retorno del hombre a Dios.
El hijo de Dios que vuelve a casa… ahora como dios… heredero de Dios.

2.
Sólo somos testigos de Dios.
Si existimos es sólo porque el Padre existe; sin embargo, fuimos creados para auto-evolucionar en el mundo, como una gota de agua divina; para luego, retornar a la fuente.


3.
En algún momento pensé que teníamos la edad del mundo hoy sólo creo que tenemos la edad de Dios…
Pues el Padre nos ha otorgado su herencia.

4.
El mundo es realidad de entre posibilidades.
El ser, pequeño observador causante del “colapso de función de onda”.
Dios el gran observador creador de sí mismo y creador del ser como conciencia…
De ahí que seamos su idea inacabada porque así lo quiso Él…
Prueba inequívoca de su poder absoluto.
Razón del libre albedrio de nuestros actos y configuración del mundo que creamos, camino de la inequívoca auto-evolución del ser.

5.
Vivir es consolidar la calma.

6.
Amar al prójimo es hacer de la amistad un báculo mutuo para sobrellevar las penas.
Sentir empatía por los demás es compartir alegrías e ilusiones con nosotros mismos.

7.
¿Resurrección o reencarnación?
Metempsicosis es girar sin sentido como la rueda del “samsara” en el eje imaginario del mundo físico.
Mientras que resucitar es adquirir vida eterna como un ángel de luz más allá del mundo y del concepto…
¿Qué prefieres conciencia?
Ser o no ser…
Recorrer como un asno el camino monótono que le marca el molino o ser libre como el viento y llenarse de espíritu a cada etapa conquistada por el ser hecho conciencia.
Yo prefiero vivir a morir.
Vivir es resucitar reencarnar es la muerte.

8.
El ser tiene miedo de vivir y por eso quiere morirse solo…
Se mata con balas de bajas pasiones y ausencia de Dios en su conciencia.
Sin embargo, renace como un vástago en la rama cuando el Padre lo acoge en sus manos como a un hijo.
Entonces comprende que no en vano existe…

9.
La historia dice de los hombres lo que los fenómenos de la naturaleza.
Son como el reflejo de dos cosas distintas, al igual que el cielo y el mar en el espejo del horizonte.
De cualquier modo, cada cosa cuenta lo que sabe callando siempre la verdad de lo que dice…
Lo oculta como un arcano entre un baúl de lenguas infinitas.
No obstante, el secreto siempre estará dilucidado para el que lo busca.
Es la recompensa a la sabiduría, a la inquietud y a la capacidad de asombro de los hombres.
Sobre todo de aquellos que nunca se conforman y que buscan la verdad aun acosta de que no la encuentren.

10.
     Si pudiéramos reducir el mundo físico a su nivel más primigenio hallaríamos sólo una idea de él.
Propuesta por palabras elaboradas en un lenguaje único, proveniente  de un ser de conciencia, retoñado de otras conciencias,  de una congénita conciencia universal e ideada originariamente por Dios…

11.
Dios no creó al hombre, creó al ser, el hombre se creó así mismo a través del ser en el mundo.
 No obstante, la evolución lo llevará de la mano a su origen en la muerte del hombre y el nacimiento de dios…


12.
El universo físico se compone de energía, materia, espacio y tiempo.
Mas, en un álgido proceso de entusiasmo, la conciencia elaboró una historia natural desde los cimientos a la cima en una bella obra de arte, llamada mundo…
    En él, el hombre también escribe su propia historia.
Si bien, cuando el hombre muera, habrá de nacer un dios que reclame su lugar en la eternidad… 
Más allá del mundo de los hombres y un poco más acá de Dios.
Pues somos hijos de Dios, pero no somos Dios.

13.
“Dios es el que es”, no hay duda;
Pero, ¿“el ser es distinto de lo que es”?
El ser es un dejar de ser para ser…
Un ser que auto-evoluciona.
En él esencia y existencia se corresponden concomitantemente, ya que es ideación de Dios susceptible al cambio.
O sea, que es lo que es porque deja de ser para ser, para finalmente, ser lo que es en lo concebido como eternidad…

14.
El tiempo discontinuo no existe para Dios, pues Dios es absoluto.
 En contraste,  para el ser, el tiempo hace parte de su esencia y existencia, bien sea, absoluto o discontinuo.
Pero oigan esto:
La esencia es de cada ser como la existencia de cada uno, por ello, el tiempo es relativo al ser.

15.
La humanidad es un paso más en la evolución de la conciencia…
En todo caso, cada ser es único…
Porque Dios es uno solo y nosotros fuimos creados a imagen y semejanza suya…


16.
El ser fue arrojado al mundo como una piedra de fundamento…
Y se levantó como un tsunami entre un gran océano de olas de incertidumbre…
Su esencia primigenia evolucionó en vida.
Luego, hecho raíces como un árbol del bien y el mal…
Y se hizo hombre…   
Su existencia es un mundo dentro del mundo, responsable del mundo…
Hecho historia secular y trascendente…
Su TELOS la gloria en el séptimo día de la creación.
Y sin embargo,
 El mundo es un estado de conciencia…

17.
¡Oh Sagrada Trinidad!
Espíritu Santo en unión con Dios: Padre e Hijo y su creación: el ser.


18.
¡Oh ser!
Descendencia de Set…
El-ser-como-conciencia-en-el-mundo-(posibilidad-y-realidad)-retornando-a-Dios-por-medio-de-su-Hijo… -nuestro-creador-y-hermano-mayor-Jesucristo.
¡Oh ser!
Descendencia de Caín…
Inteligencia y realidad, conciencia y mundo…
Realidad corporal (materia, espacio-tiempo y energía), más pensamiento (información y lenguaje)…
Todo unido en la creación desde antes y después del Big-Bang, retornando a Dios a través de la Ley de Moisés o del Sagrado Corán…  
¡Oh ser!
Primera creación…
Retornando a Dios desde la misma nada de donde fue creado…

19.
El ser consta de una triple naturaleza.
Una trascendente, otra inmanente y finalmente, una intersticial o neutra entre las dos anteriores…
La inmanente evoluciona circularmente desde el Big-Bang, partiendo de la nada; o sea, el “Nihil-Absolutum”, la nada absoluta.
Asimismo, evoluciona materialmente desde la gran explosión hasta el surgir de la vida.
 Al día equis, la “Hilecinética”, materia en movimiento, evoluciona biológicamente hasta terminar en el hombre…
Así pues, la “Energonoética”, energía pensante, culmina su evolución en la conciencia del ser; pero la conciencia del ser continua evolucionando en la cultura humana, en un universal, la humanidad; pero superándose indefinidamente hasta la muerte del universo físico en un agujero negro de entropía. Pero,  al mismo tiempo, perpendicularmente la conciencia del ser individual, inicia su ascenso en el punto en que se divide la evolución cultural y la creación o auto-evolución del verdadero ser…
La conciencia, “Scientia”, es la naturaleza intersticial entre lo inmanente y trascendente…
Desde aquí, parte el ser hacia la divinidad y por ende, debe escoger entre seguir por las regiones bajas (“Infernum-Mundi”) o ir a las altas (“Regnun-Caelorum”);  para empezar su ascenso a Dios (“Spiritum-Deus”)…
De cualquier modo, la primera opción es una eternidad en la ignorancia; mientras que la segunda es gnosis y un camino inmediato al Creador.
Pues, las regiones bajas son una copia burda de las altas, aunque al final  todo se reivindique en el Espíritu de Dios…
Bien sea por libertad o condena.


20.
El verdadero ser es conciencia ascendente y descendente.
     


21.
La información del todo subyace en el origen; luego, emerge en conciencia y aflora finalmente en espíritu…    


22.
En la condena el ser “es un dejar de ser para ser” y “una parte con respecto del algo”
Pero, en libertad el verdadero ser, “es y es eterno e ilimitado”


23.
Entiéndase la existencia como el ser en el mundo… (“polvo eres y en polvo te has de convertir”)… y la esencia como el ser en Dios… (“y el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios”)…; o sea,  la conciencia entre la sagrada idealidad y el profano mundo como una parte del todo en continuo estado de perfeccionamiento…


24.
El pecado original no consiste en la desobediencia sino la ignorancia; por ende, la vida eterna es el conocimiento… la salvación está en la sabiduría 


25.
¿Qué es el ser?
Acaso, un compuesto de partículas surgidas de la nada y de tal manera organizadas, de forma tan compleja, que de su misma estructura emerge un cuerpo capaz de pensar y ser consciente de su existencia, además de hacer historia con su vida y sus actos.
E ir más allá, y ser consciente de su misma esencia en Dios, como testigo y observador de su creación.

26.

Teoría del porcentaje…

Así como un inmenso porcentaje de la materia del cosmos es invisible al ojo humano; así mismo, una minúscula proporción de cada ser, le hace visible también.
Quizás sea menos de un cero y tanto porciento de partículas que interactúan con el bosón de Higgs, dando la sensación de masa, que a los ojos de los hombres no es más que el cuerpo físico condenado a entropía.
Mientras que el resto de la materia es energía pura, sintropía, energía psíquica, conciencia en continua transformación y evolución espiritual, de la que todos los seres somos conscientes, aun cuando, “vivamos” adormilados en el bullicio del mundo…
Mas, con la muerte inicia el verdadero despertar a la vida…

27.
De ese mísero cero y tanto porciento de energía vital nació el universo físico y el infierno conceptual del hombre…


Félix M. de Óç. 













martes, 17 de diciembre de 2013

POEMA GNÓSTICO: EL LOGOS/SER Y LA EVOLUCIÓN

el ser y la evolución material, biológica, cultural y espiritual

En el principio de la creación era el caos… suspendido potencialmente en las aguas inexistentes de la Nada Absoluta, vientre materno del Todo infinito e infinitesimal, como un intermitente espermatozoide entre la nulidad y la existencia como el gato de Schrödinger pero entre las paredes ubérrimas de la madre oscuridad…

Luego; el Gran Observador se miró así mismo y fue el colapso de función de onda… en sus entrañas.

Día primero:
El ser cuántico resplandeció como luz en la oscuridad, una gran explosión cósmica despuntó el día de la existencia…
Era el Big-Bang y con éste la puesta en marcha de la evolución de la materia.

Día segundo:
La expansión del universo nunca se detuvo, fue una flecha direccional e histórica,  lanzada desde un arco paradójico.
Las cuatro fuerzas de la naturaleza se desataron como lluvia inmensa y prolífica; para luego, como una mano asir a los quarks y dar vida a átomos de hidrógeno y a soles…
Calderas nucleares que antecedieron al carbono cuando murieron las estrellas y nacieron los aminoácidos y posteriormente el ácido desoxirribonucleico…
La vida se extendió en el universo.

Día tercero:
La primera célula viva y la evolución biológica.
Los dinosaurios dominaban la tierra; hasta que la piedra angular de la humanidad aniquiló a esta especie, entonces evolucionaron los mamíferos y el homo sapiens vino a existir por la intervención divina… fue hecho de polvo de estrellas…  para evolucionar como los dioses…

   Día cuarto:
Desde una roca tallada dispuesta a cazar o asesinar al enemigo; hasta la manipulación de la energía nuclear en plantas para iluminar ciudades o destruirlo todo mediante una bomba atómica.
Ángeles y Demonios en continuo Armagedón.
 Infierno conceptual del hombre.  
Ser conceptual: Pensamiento/Obra.

Día quinto:
Voluntad-de-poder/Humanidad, el súper hombre de Nietzsche y la diosa metafísica humanada. Entrelazados de amor celestial, pariendo dioses en el universo y edificando esfinges en el cosmos.

Día sexto:
Samael, veneno de dios, evolución cultural en pleno.
Demonios sociológicos que constriñen la libertad del hombre que esclavizan con la ley.
Los cuatro poderes del Leviatán te visten de vanagloria: poder político, económico, militar y tecnológico. ¡Oh! Ramera infernal. Babilonia la grande.
Ideología/Estado
Interés/Corporación.

Día séptimo:
Spiritum/Deus
Por fin el Ser Absoluto.
La humanidad perfecta de Cristo doblegó a la muerte y resucitó en Espíritu.
La evolución psíquica hizo a los primeros últimos y a los últimos primeros.
Ahora hay libertad y redención, pero sobre todo paz…

 “El lobo y el cordero pastarán juntos, y el león, como el buey, comerá paja, y para la serpiente el polvo será su alimento. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte, dice el Señor”[1].

Las bodas del cordero han reconciliado a la creación con la conciencia.
Por fin el hijo es heredero del Padre, por fin el padre da su heredad al hijo;  

Pues… “Lo que el padre posee le pertenece al hijo, pero mientras éste es pequeño no se le confía lo que es suyo. Cuando se hace hombre, entonces le da el padre todo lo que posee”[2].

En aquella hora la humanidad habrá  llegado a la adultez y será el momento de observar la creación desde la derecha Padre.     

Félix M. de ÓҪ.




[1] Isaías 65,25
[2] Evangelio de Felipe 37


miércoles, 6 de noviembre de 2013

HISTORIA DE LA BELLA ONDINA Y EL CENTAURO DE ÓÇ.

VERSIÓN 2


En Edén... Más exactamente en la isla de Óç. Al otro lado de los confines cósmicos del universo oscuro del demiurgo Samael. El centauro Félix cantaba sus versos de amor a la hermosa Dayana, princesa ondina de aguas cristalinas y olas etéreas de mar:
_ “¡Oh mi bella amada! Princesa ondina de cabello liso y frio como cascada de hielo. Ven sobre mi espalda a viajar sobre el agrimensor de esta ínsula. Tuya es, como tuyo es mi corazón de poeta. Ven conmigo, amada mía  y lanzaré mi flecha al infinito, para que guie nuestro amor por el eterno sendero de frutas frescas que te ofrezco.  ¡Oh mi bella ondina! Tuyo es mi paraíso de poesía, vergel de fantasía en donde vivimos esta historia de amor  tomados de la mano”.   

Así, cada tarde la bella ondina subía al lomo del centauro y juntos recorrían a plenitud toda la isla de Óç.  Eran felices.

Hasta que un día en las sombras... La vampira Lilith oyó el canto del centauro, cual lejana luminaria musical en la noche. Entonces sintió celos de aquellas amorosas palabras a la ondina. Se llenó de ira y envidia de tanto amor desplegándose como brisa cálida entre el mar, la playa y la arboleda... Se quejó de Dayana ante su esposo el orate Samael para que raptara a la princesa y la arrojara al mundo.

_ “Mirad Samael. Ella es veneno más que princesa de agua y manantiales. Quiere ser la reina de las sombras...  Imponer su poder por encima de ti y arrojarte como escoria del abismo”. Mintió sagazmente  la vampira.

El demonio de tres nombres complació a su consorte. Raptó a la niña y la expulsó al séptimo cielo a la tierra de Yahweh.

Entre tanto, el centauro se enteró de lo que le había ocurrido a su ondina y con gran enojo y coraje. Asió su arco y sus flechas. Y desde la montaña más alta de toda la tierra de Óç. Gritó portentosamente hasta derribar mil árboles. Desafió a duelo al demiurgo opresor... Mas éste ni siquiera le hizo caso.

Entonces el centauro Félix, acongojado, aquejado de un gran dolor y una tenue esperanza, pensó en que hacer para rescatar a su amada del mundo. Pero no le quedaba otra cosa más que lastimar al demonio por la espalda... Y el vate lloroso cantó:

_“¡Oh malvada Lilith! ¿Crees tú qué me has robado el amor? ¿Qué me has alejado de la bella ondina?  Sabed infame, que nunca te saldrás con la tuya. Desde el comienzo has perdido. Pues tú no sabes ni sabrás lo que es amar, porque  siempre has sentido celos, odio y envidia... Además, tu consorte es el rey del desamor, que podrás esperar de él, sino lidia. En cambió yo, guardo a mi niña en espíritu, la llevo perenne en mi pecho. Y aunque mi amada no esté de cuerpo presente pero sí en alma... Desde mi soledad la seguiré amando en el mundo... Pues ella, aunque te duela, siempre vivirá en mi corazón”.         

Al escuchar este canto, la malvada Lilith enfureció como volcán activo que destruye con detrito ardiente a un pueblo blanco. Se le incrementaron los celos y el rencor.  Pues estaba enamorada del poeta y de sus melancólicas  canciones. Entonces, ávida de lujuria y placer. Tomó la forma de la ondina. Se arrojó a los brazos del centauro y le hizo el amor estrepitosamente como una gran explosión de súper nova...

Luego se extendió la noche en el mar, la playa y el bosque... Y el Arkher nació de aquella doble traición.    

¡Al enterarse de todo Samael estalló en ira!

Félix el otrora pacífico poeta, decepcionado y triste, se había enfrascado en la guerra contra los Lapitas y había sido capturado en combate por Teseo. Samael en venganza pagó el rescate del centauro y en castigo por la afrenta de su esposa, lo arrojó al mundo...

Hoy en día el centauro Félix, en otro espacio-tiempo el gran Rey de la isla de Óç., es un simple ser humano: obeso, hipertenso, medio poeta, soñador y enamorado; y la bella ondina Dayana... su noviecita hermosa a la que ama eternamente.



DESMITIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

1.
Se dice que investigar es descubrir o crear conocimiento en cualquier área del saber, partiendo de una pregunta problema; no obstante, siguiendo unos pasos lógicos o concretando una sistematización o desarrollo procesal. Según el Diccionario Enciclopédico de Educación Ediciones CEAC diccionarios: Investigar es aquella “acción de buscar una cosa de forma metódica; o aquella acción que está dirigida a validar hipótesis y a descubrir nuevos conocimientos en el campo de las ciencias, de las artes o de las letras”. Como se puede observar investigar no solamente es jurisdicción de las ciencias naturales y de la modalidad cuantitativa que implica precisión matemática en los resultados de la misma y  ampliación de la barrera de conocimientos; sino que además, también es competencia de las ciencias sociales y de la modalidad cualitativa que implica más allá de una visión lineal del saber otra de carácter diferente en la demostración de la realidad.

“Al hacer esta afirmación, se parte del concepto lineal y reduccionista que considera que sólo en las ciencias naturales se puede investigar, porque se corre la frontera del conocimiento, puesto que se considera que el conocimiento es lineal, se puede acumular y cada nuevo conocimiento parte de lo que ya existe; en las ciencias sociales no se correría la frontera del conocimiento en esta forma lineal; tal es el caso de la historia, la economía, la filosofía, donde cada investigador da una visión diferente de la realidad”[1].

2.
Por otra parte, investigar emana de forma natural en las personas. El sujeto humano desde que nace hasta que muere es curioso de su entorno social y de su adentro psicológico, siempre se está preguntando por el mundo y por sí mismo. Siempre quiere saber algo más. Y ese saber lo difunde a través de la enseñanza. Al respecto comenta Alfonzo Borrero: “La investigación es la madre del conocimiento, ese conocimiento que es el saber, tiende a difundirse a través de la enseñanza. El niño cuando descubre algo se lo enseña a su madre, se lo muestra. Por lo tanto, es un acto natural la relación: Investigar - Aprender (conocer) – Enseñar”[2].  De allí que inculcar la investigación en los estudiantes se convierte más en un estimulo sobre una facultad humana que la implantación de un mero conocimiento como constructo mental. El ser humano es investigador por naturaleza por eso su gran adaptación en el mundo. Investigar es algo que el hombre ha venido haciendo desde siempre.

3.
“El lenguaje de los humanistas no busca lo que es (ontología), sino lo vivo, lo crepitante, lo situado aquí y ahora; es el lenguaje de la poesía: capta el instante, lo fugaz, lo que aparece. El lenguaje tradicional es lógico, el lenguaje humanista metafórico”[3].

¿Por qué no propender por un lenguaje alegórico a la hora de sistematizar o dar nacimiento imaginativo a una investigación ya como obra escrita, considerando que si por algo se caracteriza el humanismo es por la poesía y por la fluidez de su lenguaje?  Para el poeta Blake: “la imaginación no es un estado, es la propia existencia humana”[4].  Y escribir alegóricamente sobre el humanismo es escribir con imaginación; o sea, sobre la existencia del ser humano mismo desde su propia esencia, desde su propia definición, desde su propia capacidad creadora.  Para Alfonzo Borrero  la anterior descripción no es propiamente de un investigador sino por el contrario de un creador artístico, al respecto menciona: “EL Creador Artístico. Propiamente no es un investigador, no obedece a leyes ni a parámetros lógicos, en este caso la síntesis se materializa en la creación artística”.  Sin embargo, el poeta, el artista, el músico no está lejos de ser un investigador sino todo lo contrario, es un investigador que ha roto con esquemas formales pero en la esencia de la investigación, en la substancia, permanece obediente al objetivo de la misma: crear conocimiento. Además por mucha creación y originalidad que existan en una obra siempre se va a partir de algo conocido[5]. Llámese descubrimiento, llámese interpretación, llámese creación artística.   
  
Félix M. de ÓҪ. (Luis Felipe Muriel Palacios)    





[1] http://www.ucp.edu.co/paginas/revista02/la_investigacion.htm

[2] Ibídem
[3] Darío Botero Uribe. Discurso Sobre el Humanismo. ECOE EDICIONES
[4] Citado por Gastón Bachelard. El Aire y los Sueños. Fondo de Cultura Económica México 
[5] Todo autor por muy original que sea siempre se verá influenciado por otros autores. De allí que la influencia artística consista en la huella, en la enseñanza, en el influjo que dejan uno o varios autores en la creación artística de otro. No confundir con el plagio. 

ESTÉTICA Y SER

ESTÉTICA Y SER

En el inicio de su ensayo Enrique Dussel nos plantea un referente histórico, partiendo de la definición etimológica de la palabra: estética, proveniente del griego “aisthesis” que significa sensibilidad; luego, nos habla someramente de la teoría de la sensibilidad surgida en el siglo XVIII a través de Baumgarten (1714-1762. Filósofo y profesor alemán. En su trabajo Reflexiones Filosóficas Acerca de la Poesía 1735, definió estética como la ciencia que trata del conocimiento sensorial). Para después abordar el tema desde los griegos, más concretamente Platón al definir el arte como la “imitación de la idea primigenia”[1]. Vale la pena recordar que para Platón existe un mundo ideal o de las ideas y otro real que es una copia del anterior sino una sombra; por lo tanto, la mimesis o el arte mimético sería una copia de la copia o mejor una sombra de la sombra. Ahora bien, en cuanto al arte subjetivo o presencia de la belleza a través de una forma sensible, en la modernidad se define como “juicio estético”, “vivencia psicológica” o “valor estético”. Esto es lo significa el arte por el arte.

Ahora bien, en cuanto a la visión existencialista del arte y la estética, Dussel nos hace ver al artista desde una visión de observador y creador a la vez. Observador porque el artista se encuentra ante el ente y el mundo, el ente y un cosmos trajinado, hollado, pisoteado y cansón del cual hay que alejarse. Y creador en tanto, que el artista intuye la cosa; o sea, devela lo oculto de las cosas mediante la intuición. Intuir no es lo mismo que razonar, pues razonar es adquirir conocimiento mediático a través de un proceso lógico y racional,  intuir es acceder a la cosa misma inmediatamente, es experimentarla, comprenderla, en este caso comprender el ser de la cosa que es a su vez comprender el espíritu de una época, el ser de una época. “Comprender el ser es, dicho de otro modo, llegar a develar lo oculto. El artista tiene la misión, primeramente, de comprender el ser de todo aquello que habita el mundo. Dicho mundo es necesariamente un mundo cultural e histórico”. Para ello el artista debe alejarse de su mundo para acceder a otro oculto en aquel. Entonces el artista experimenta un estado alterado de conciencia, siente inspiración, entusiasmo que es “ser habitado por los dioses”. Entre tanto el artista intuye antes que la belleza el ser y a partir del ser la belleza trascendental y ontológica. Trascendental en cuanto experimenta el espíritu de una época, un instante socio-cultural e histórico y ontológico porque experimenta el ser en sí de la cosa. De allí que “el ser de las cosas se muestran en su belleza trascendental, en esa belleza ontológica que es perfectamente compatible con lo feo”
   
Ahora bien, una vez el artista devela el ser oculto del ser debe expresar el ser comprendido en la obra. Para ello se vale de la expresión artística que es sintética y pre-conceptual a diferencia de la expresión filosófica que es analítica y conceptual. O sea, que mientras el filósofo se expresa a priori y a través de ideas filosóficas; el artista lo hace a través de la obra de arte que es expresión pre-conceptual, en tanto que el artista experimenta el ser del ente a través de la intuición antes de que la cosa se idealice, por ser el ser ya existencia en la obra. En otras palabras, antes de que el ente sea idea, por obra y gracia del artista, la cosa experimenta el ser; o sea, existencia propia en la obra. “El artista expresa sintética y pre-conceptualmente su comprensión del ser. Es decir, la comprensión se vuelca en la obra inmediatamente, antes de llegar a una ideación o proyecto”.  El artista le da vida a la cosa a través de la comprensión del ser. El ser era la cosa, pero la cosa ya no es el ser. Ahora el ser es ser en sí en la obra. Posee existencia propia y esto es el reconocimiento del espíritu de una época.  Además es arte comprometido. 

Finalmente la obra de arte aun cuando represente algo siempre alude al todo “al mundo en su totalidad, al mundo dentro del cual esa obra significó hacer emerger la verdad o el ser oculto, y ahora develado, del ente”.  Y es profética en tanto deja un fundamento como base para generaciones futuras… “no porque anuncie verdades futuras, sino que al abarcar con su comprensión el fundamento permite a las generaciones futuras edificar sobre dicho basamento”.  Y sin embargo, “la misión histórica, social y profética del arte no ha sido, sino inicialmente, planteada aún”.          

Félix M. de ÓҪ. (Luis Felipe Muriel Palacios)








[1] Todo lo escrito entre comillas es tomado de las conferencias Estética y Ser de Enrique Dussel.