domingo, 27 de junio de 2010

SUSCEPTIBILIDAD DE CAMBIO




SUSCEPTIBILIDAD DE CAMBIO


Hermano Ómar
Lealtad y coraje



Definamos susceptibilidad de cambio como: tiempo esencial. Punto de convergencia unidimensional de los fenómenos. Posibilidad del efecto en cuanto la concreción de la causa en relación con el tiempo. Dejar de ser, para ser.
Pues bien, mi hermano Ómar, del agridulce impase de la manguera y a la luz del quijote, nació la pregunta: ¿por qué las cosas cambian? ¿Por qué la manguera se rompió? Como tú ya lo sabes, las causas pudieron ser los hongos o más plausiblemente las manos criminales de un islero ladrón. Perfecto. Por consiguiente, el efecto simplemente fue la ruptura de la manguera. Otra vez, Perfecto. No obstante, algo falta para complementar el hecho, y la observación me dice que más allá de la causa que provoca el rompimiento y más acá del efecto que es en sí la ruptura, se halla la posibilidad en cierta medida entre ambas situaciones. Por consiguiente, la posibilidad me implica el ya no cuestionarme sobre por qué las cosas cambian, sino ¿Por qué las cosas son susceptibles de cambio? En este punto las causas físicas o químicas al igual que sus efectos ya están claras y no importan, lo que sí importa es la posibilidad y más aún ¿saber qué es esta posibilidad?
Pensemos entonces en la relación entre susceptibilidad de cambio y tiempo. ¿Será el tiempo la posibilidad? Estoy de acuerdo con ello en cuanto el tiempo se entienda de manera intersticial, pues este afecta desde la esencia, no obstante, se manifiesta como cualidad extrínseca, afuera en la forma (tened en cuenta la estructura de la fisiología de la Óç.). Por lo tanto, el tiempo esencial permite la posibilidad del cambio, sin embargo, el cambio se perfecciona por la interacción de la materia en el espacio intersticial y su manifestación extrínseca; en otras palabras, causa y efecto son jurisdicción entre formas por discontinuidad, y posibilidad, competencia por susceptibilidad de cambio. Por otra parte, la susceptibilidad de cambio; más aún el tiempo intersticial, sirve de enlace o punto de convergencia unidimensional entre partículas (en otra ocasión hablaremos de ello).
De lo anterior concluyo, la injerencia del tiempo intersticialmente activo en la susceptibilidad de cambio. Complemento además, de la discontinuidad, su influencia radical entre causas y efectos y de cómo de la materia dinámica se aprovecha para variar las formas y surgir propiedades emergentes de cada acto.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

DISCONTINUIDAD

DISCONTINUIDAD



Hermano
Abdul Halic Mohamed ibn Silva
Lealtad y coraje.



Permitidme que os defina discontinuidad como aquella divergencia multidimensional de la forma. La apoteosis de “la parte con respecto del algo”. La multiplicidad a partir de la parcialidad del todo. El espacio intersticial desde la esencia al fenómeno.
Tened en cuenta que la mejor manera de entender porque tú eres tú y yo soy yo, nace de visualizar alegóricamente la licuefacción en lo aparentemente sólido. El mar aparece como la conjunción de partes distintas, no obstante unidas al vaivén del océano. Mas sin embargo, una gota de agua no hace la mar, así como la mar no se reduce a una gota de agua. Así mismo, aun cuando habléis de humanidad, hombre como ser social o sujetos de derecho: ciudadanos, no abarcáis con ello, la particularidad de cada individuo. Cada uno es distinto, todo un océano pero en una molécula de H2O. Por ejemplo, la Óç., o si me lo permites: la parte (Tú) con respecto del algo (todo lo demás).
Ahora bien, si la parte y el algo cada una en sí mismas, las consideramos formas, sin embargo unidas no obstante divorciadas, el punto crítico de dicha divergencia corresponde en esencia al espacio intersticial, entendido además como cualidad externa o extrínseca de la forma, la discontinuidad o elemento de frontera termodinámica. Pluridimensional, pues es cuantificable en tanto su extensión y límite: Querer, Poder y Deber (Entended por Querer: la “res cogitans”, tal cual, como nos lo presenta Descartes: mente; mas aún, cogito, ergo sum”o principio fundamental de su método racionalista. No obstante, enfatizado en la voluntad. Así como la dimensión entitativa del hombre, la conciencia. En una sola palabra el alma. El Poder, en cambio, como facultad de la voluntad; y el Deber: como obligación o constreñimiento de la misma; mas, no solamente de carácter social y político sino también natural y biológico, discerniendo el derecho positivo como inclusión en el derecho natural. Entre tanto, multiplicidad porque aun cuando hablamos de totalidad dividida, hablamos también de infinitud en la conformación de las partes.
Me preguntarás sobre la idea jurídica del “iter criminis” en esta cuestión, no obstante, entended por ella como el espacio que circunscribe el campo de acción del ego o del ser. Idealización y planeación, tal cual como lo prescribe el derecho, sugiere la posición cognitiva o res cogitans, el mundo de la libertad, el querer del ego. Ejecución y resultado entre tanto, ya pone límites a la intención del ego, mas sin embargo, es en este punto en que se desarrolla la voluntad y genera efectos naturales, jurídicos y sociales, este es el mundo del poder, la practicidad del ego, la res extensa. Ahora bien, el recuadro negro que prescribe el control del sistema o Deber, también llamado Estado, y sin embargo, Naturaleza, aspirador de poderes individuales, tajantemente restringe al querer y poder del ego, mediante la disuasión por normas o coerción pública así como por leyes naturales y circunstancias. Este es el mundo de la represión; aunque en cierta medida también el de la ética, las buenas costumbres y la moral genéricamente entendida, en otras palabras la institucionalidad a conciencia del deber ser del ego. A sí pues, el Poder es el campo de acción del Querer, el medio en que este se desarrolla; entre tanto, el Deber hace de límite natural, social y jurídico a sus ambiciones. En el ámbito institucional la finalidad hace las veces del Deber, en consecuencia, la finalidad del Querer popular restringe al Poder político. Verbigracia, el Estado de Derecho en las Democracias y en el Absolutismo la Rebelión.
Vale la pena señalar como la dimensión conceptual originada en la realidad fáctica, o sea en el tiempo, a través de la cultura se iguala a la dimensión natural u objetiva y pervive en el Deber del tejido existencial humano.


Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

POTENCIA, DINÁMICA Y MANIFESTACIÓN



POTENCIA, DINÁMICA Y MANIFESTACIÓN


HERMANO MOHAMED
Lealtad y coraje



1. Cuan injusto es nadar contra corriente, si igual la marejada se compone de circunstancias aleatorias y nuestra pobre voluntad a duras penas la resiste. Pero así es la vida. Y pensar, que la forma tan sólo sea fenómeno de una substancia un poco más “perfecta” o al menos más estable. Y así para todo, incluido el que te escribe.
Substancia, relación esencial y fenómeno igual potencia, dinámica y manifestación. O sea, el mundo substancial a través del mundo fenoménico pasando por la relación que les combina. En otras palabras Zeus en Poseidón por Hades, o mejor por el Olimpo.
Entonces Mohamed, cada acto, cada sujeto y cada cosa se definen como fenómeno e igual les implica una substancia. Sin embargo, tal substancia no va más allá de la materia, el espacio y el tiempo, así como cada fenómeno se reduce a energía, discontinuidad y susceptibilidad de cambio.
Mas sin embargo: ¿acaso la diferencia fundamental entre substancia, esencia y formas fenoménicas sea el asidero interpretativo de cada una? Tanto así que Zeus existencial y Hades inexistente se intuyen y comprenden, intertanto, que el Poseidón fenoménico se aprecia y entiende ¿Será acaso que Mercurio por Minerva razona del azulado olímpico y el mismo Hermes por Apolo intuye al crónida, sino que además también, da muestras de fe por el indeseado invisible?
Creedme Mohamed, que razón y sensibilidad como facultades psíquicas del hombre, se manifiestan a través de la diosa de la ciencia y por Mercurio, cual estafetas divino, como emoción, intuición y fe lo hacen por Apolo y Hermes. En otras palabras, todo se reduce a interpretación y a la cosa interpretada.
Aúnale a lo anterior, poeta, que si la emoción conduce efectivamente al placer puede convertirse en criterio de verdad y por lo tanto, en fundamento de conocimiento.
2. Aparentemente la continuidad en las formas nos da la impresión de permanencia; no obstante, la intuición del cambio en ellas me lleva a replantearme el dogma de la continuidad y vislumbrar como real el aspecto del devenir en el mundo: o sea, el dejar de ser, para ser de la forma, la parte con respecto del algo en cuanto a la discontinuidad y la materia en movimiento en cuanto a la energía. En otras palabras todo cambia al exterior de la cosa; sin embargo e innegablemente el ser en la cosa permanece, la esencia impajaritable del objeto se reivindica en el ser.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

sábado, 26 de junio de 2010

POSEIDÓN FENOMÉNICO



POSEIDÓN FORMAL O ZEUS DINÁMICO INTRÍNSECO


Hermanos de ARKHER
Lealtad y coraje

Pues bien, ahora veamos el componente primordial del Poseidón fenoménico (Par formal o Zeus dinámico intersticial):
Como ya saben, la FORMA HILECINÉTICA se compone de energía, discontinuidad y susceptibilidad de cambio. En la primera se habilitan las otras dos, extendiéndola y limitándola en el espacio intersticial y posibilitado su transformación en el tiempo. Hera gobierna a razón de Zeus dinámico a Cronos y Urano pre Olímpicos. En otras palabras, la materia se mueve… en el espacio y se transforma en el tiempo.
Como dijimos, en la energía la materia dinámica gobierna cual Hera señora del crónida olímpico. Si bien en la discontinuidad, Urano influye en su división (apoteosis de la parte con respecto del algo); y en la susceptibilidad de cambio, Cronos hace lo mismo en cuanto la posibilidad de transformarse la energía en otra (dejar de ser, para ser).
Así las cosas, la energía de toda FORMA siempre estará presta a modificarse en extensión y límite, por causas y efectos circunstanciales del espacio, posibilidad intersticial por cuanto el tiempo la sustenta.
Por lo tanto, la comunión tripartita de la materia, el espacio y el tiempo escriben la “historia” del mundo HILECINÉTICO. Si bien, que a pesar de que en estado de potencialidad o intrínseco, se confunden tanto en el HILECRONOTOPO mismo, que no se puede diferenciarles de la sola cosa por ser ella. inherencia absoluta de materia-espacio-temporal.
Más sin embargo, en estado dinámico aún cuando su división sea parcial por la convergencia en el tiempo. Hera, Cronos y Urano gozan de cierta autonomía en cuanto a su diferenciación “ontológica”. De allí, que cada cualidad de la FORMA, incluso pueda describirse por separado, en tanto su funcionalidad en la misma. Por ejemplo: la susceptibilidad de cambio y la gravedad con el tiempo, la discontinuidad y las fuerzas nucleares fuerte y débil con el espacio así como la radiación electromagnética con la energía y la materia.

Supervivencia y lúdica
Félix M. de Óç.

POSIBLE DIVISIÓN DEL UNIVERSO



POSIBLE DIVISÓN DEL UNIVERSO

HERMANO ÓMAR
Lealtad y coraje


Hermano mío, una posible división del universo en substancias existenciales, relaciones y formas fenoménicas, así como el conjunto todo al tenor de la concomitancia e incuestionablemente la nada absoluta en el “contorno” caótico del mundo. Así veo yo a la Óç., en todo su esplendor. Y paso a explicarte algunos apartes de la misma.
Concomitancia: Como veréis mi amigo, aquella implica la ambrosía de los dioses sino su inmortalidad; pero más aún la potestad infinita que ni el mismo Zeus alcanza y es el destino inevitable… “cual jurar ante el Estigia o comer semillas de granada”. En otras palabras, lo que define al ser no basta para coaccionar el mundo. Cronos súbdito de Zeus sucumbió ante él, como Zeus ante el destino. Bastó un dolor de cabeza para que se cumpliera la profecía. El inexorable augurio se concreta y Tiresias simplemente lo predice aun cuando le saquen los ojos.
Querido Ómar, la concomitancia atañe el tiempo y no el tiempo la concomitancia, igual que al espacio y la materia. Cronos, Urano y Hera no son motivo de preocupación… el universo se desarrolla más allá de sus fronteras. Por lo tanto, entended concomitancia en analogía con posibilidad, causa y efecto, pero a un nivel superior, mejor dicho a escala de supra-inmortalidad. En otras palabras, posibilidad, causa y efecto en nada sirven para su explicación… pero tratad de entenderla con ellas.
Existencia: Entiendo ésta como género de substancias. De lo cual concluyo, que además del Zeus abundan otro tipo de naturalezas substanciales, entre ellas, puede estar el espíritu. Lugar de ángeles, demonios, seres de luz y quizás algunas almas.
En cuanto a las relaciones éstas sustentan la esencia del mundo. En este nivel perviven la materia, el espacio y el tiempo en correlación y movimiento. Y el nihil absoluto se manifiesta en ellas sin existir. De todas formas Hades cogobierna con Zeus.
Principio in-jerárquico: “Todo es igual a todo porque nada es superior a nada; salvo el objeto de relevancia subjetiva”. En otras palabras hermano mío, el universo esta hecho de la misma substancia original, aun cuando contenga en sí mismo las diferencias. Ya la conciencia definirá a cada cual concederle el estatus que se merezca en su determinado estadio de realidad.

Supervivencia y lúdica.
Félix M. de Óç.

HADES INEXISTENTE




HADES INEXISTENTE


Hermanos de ARKHER
Lealtad y coraje




1.
Pensar que somos víctimas de la nada o tal vez seres para la muerte. Sin lugar a dudas que si. O mejor, experimentar el vacío de algo que ha de llegar a ser y aún no es. Sublime posibilidad. En todo caso, recordad amigos, que el avaro Caronte listo está a cruzar el río, su siniestra barca espera hacerse al Estigia, siempre y cuando una moneda llene las cuencas del difunto. Entre tanto, Cerbero y los Hecatónquiros vigilan la entrada al lugar del olvido. Beber del Aqueronte nos salva de la molesta idea de no ser más nunca nada. Pues de allí nadie vuelve a salir sin permiso del Hades, potestad del yelmo invisible.

¡Bienvenidos sean al Hades inexistente!

Mis queridos hermanos, “el dejar de ser, para ser” incluye la nada en el ser. Abre la posibilidad de ocupar la ausencia, y ratifica la ausencia por la ausencia misma. Lo que fue, fue y ya no es más. Si el ser dejó de ser significa la muerte, aún cuando el principio de conservación de energía en apariencia diga lo contrario. Pues la energía se recicla, más, sin embargo la forma de la energía no. El resultado incuestionable es otra cosa o otra forma. Por ejemplo, yo ya no soy yo desde hace un instante, soy otro yo en este momento, y seré otro después. Nadie puede bañarse dos veces en un mismo río, y menos si es en el Estigia.

¿Cuántas veces moriré para vivir y viviré porque muero? ¿Acaso será la inexistencia, posibilidad de existir?

Mirad, amigos. Hablar de la nada no es fácil sin caer en lo ilógico. Pues decir de ella, es atribuirle existencia y por lo tanto, contradicción en su significado, si tiene alguno el no ser. Pero creedme, así sea por fe en la intuición y la experiencia: “que ella no existe y sin embargo, afecta negativamente la existencia”. No en vano el Hades se refugió con Zeus y Poseidón en el Olimpo y de allí se irguieron victoriosos en portentosa batalla de titanes.
2.
Será que no he comprendido el significado de la nada; no obstante, para mí la nada es motora de vivir. ¿Pero cómo puede ser motor algo que no existe? Precisamente por no existir, en contraste con el ser… derruye el baluarte de la permanencia. Posibilita el dejar de ser, para ser, la materia en movimiento, la parte con respecto del algo, La forma: El individuo que intuye el no ser en sus entrañas y puede así mismo construirse a modo de sí… energía vital, sinergia en pro de vivir al máximo la infinita baraja de posibilidades.
3.
El Budismo ha hecho observancia de la nada pero mirándola desde el ser. Afirma el Budismo zen: que “la nada es el ser en latencia”. Nada más incoherente aun cuando la coherencia sobra en este caso. La nada no puede ser el ser de ninguna manera, cualquier intento de integrarla a él es un error o más aún un sacrilegio.

La nada no es y de ella no se puede decir nada, asegura Parménides de Elea. Estoy completamente de acuerdo con él. La nada “es” lo opuesto al ser; por lo tanto, no puede simplemente existir, in-existe; no obstante, negar su existencia es corroborar su inexistencia. Pero no en la forma del Gorgias donde todo es nada; sino en forma “nihil-fisiológica”, sui géneris, nihil absoluto, Hades inexistente. Aquí en este punto la fe cobra importancia de interpretación de verdad sobre la nada. La nada no es y punto, mas si el devenir la confirma, es cuestión de fe.

Supervivencia y lúdica.
Félix M. de Óç.

POEMA (PROSAICA)






A manera de respuesta autobiográfica y síntesis

(Prosaica)




S i…
mi vida ha sido así…
vivir
y soñar…
de paso ir muriendo.

Entonces por qué te asombras del “Querer”
y el “Poder” de mi ego.
Qué acaso no sabías ya que habito dos mundos.
Soy poeta
y ruiseñor en los brazos de las musas (…);
esclavo,
amante,
base de enjalma,
señor en los tuyos…
Del “Deber” soy parte de ti presente.
Tal vez seas mi salvavidas en lo opaco de la muerte.

Por qué te asombras de la prosaica hecha carne,
destino
y juego;
sabes más que nadie cual significa en mí la utopía…
Veréis el ARKHER derramarse desde mi alma;
y a mí,
huir a grupas en Rocinante,
con don Quijote a cuestas,
ebrios al amanecer…
Unirnos a Mohamed en erial de flores,
viejo vate de desiertos tropicales,
a Aldo Baena el negro en “palenque” dionisiaco de bohemios locos,
compartir el vino de borojó,
la controversia amable con Gazpar
y Riguel,
deleitarnos del discurso
y la poesía…
la digresión poética de Yagüe en las fiestas
y la música en deliquio de la guitarra amada del flaco santo:
Saint Germain de los marranos.

Por qué te asombras de mi lira…
No soy más que eso…
Afán por soñar de algún poeta…
Momento vacío de horas de estrés;
llenado ineluctable del tiempo con segundos empacados a buen precio,
el gordo vendedor de gasolina,
inevitable estúpido,
idiota útil,
burro de carga,
cansado ciudadano liberal,
demócrata sin fe animado a la anarquía,
contribuyente…
Una cédula más en la cesta del papel higiénico.

Si mujer,
si sabías que no soy más que nuestro mundo dividido en dos partes:
por qué te asombras del libro abierto de mi vulgar pseudosofía.

Félix M. de Óç.

Imagen de internet