lunes, 14 de enero de 2013

LA HISTORIA DE LA BELLA ONDINA Y EL CENTAURO DE ÓÇ.




LA HISTORIA DE LA BELLA ONDINA Y EL CENTAURO DE ÓÇ.

“Mugroso ¿Sabes qué es lo bonito de dormir? El saber que puedo soñar contigo... y es lo más bello al despertar... T.Q.M.”.
Dayana

1.


En Edén...
Más exactamente en la isla de Óç.
Al otro lado de los confines del universo oscuro del demiurgo Samael.

El centauro Félix cantaba sus versos de amor a la hermosa Dayana,
princesa ondina de aguas cristalinas
y olas etéreas de mar...


 “¡Oh mi bella amada!
 Princesa ondina de cabello liso
y frio como cascada de hielo...
Ven sobre mi espalda a viajar sobre el agrimensor de esta ínsula...
 Tuya es,
como tuyo es mi corazón de poeta...
Ven conmigo,
 amada mía  
y lanzaré mi flecha al infinito...
 para que guie nuestro amor por el eterno sendero de frutas frescas que te ofrezco...”   

Así,
cada tarde la bella ondina subía al lomo del centauro
y juntos recorrían a plenitud toda la isla de Óç.

Eran felices...

2.

Hasta que un día la vampira Lilith oyó el canto del centauro...
Entonces sintió celos de la ondina.
Se llenó de ira
y envidia por tanto amor desplegándose entre la brisa del mar,
la playa
y la arboleda...
Se quejó ante su esposo el orate Samael para que raptara a la princesa
y la arrojara al mundo...

El demonio de tres nombres complació a su consorte.
Raptó a la niña
y la expulsó al séptimo cielo a la tierra de Yaveth.


3.


Entre tanto,
el centauro se enteró de lo que le había ocurrido a su amante
y con gran enojo
y coraje.
 Tomó su arco
y sus flechas...
Y desde la montaña más alta de toda la tierra de Óç.
Gritó portentosamente...
Y desafió a duelo al demiurgo opresor...
Mas éste ni siquiera le hizo caso.

Entonces el centauro Félix pensó en que hacer para rescatar a su amante del mundo...
Y no le quedaba otra cosa que lastimar al demonio por la espalda...

4.

Y el vate cantó:

“¡Oh malvada Lilith!
Me has robado el amor que siempre he tenido por mi niña...
Pero tú no sabes ni sabrás lo que es amar...
Porque siempre has sentido celos,
odio
y envidia.
 Pues tu consorte es el rey del desamor...
En cambió yo,
aunque mi amada no esté...
Desde mi soledad siempre la seguiré amando en el mundo...”        

Al escuchar esto Lilith se enfureció más
y cada vez más.
 Pues la vampira se había enamorado del poeta...
Y de sus canciones.

Entonces ávida de amor
y placer tomó la forma de la ondina.
Se arrojó a los brazos del centauro...
Y le hizo el amor estrepitosamente como una gran explosión de súper nova...
Y llegó la noche en el bosque...
y el Arkher nació de aquella doble traición.   

5.

¡Al enterarse de todo Samael estalló en ira!
  
6.
  
Félix el otrora pacífico poeta,
 decepcionado
y triste,
 se había enfrascado en la guerra contra los lapitas
y había sido capturado por Teseo.

Samael en venganza pagó el rescate del centauro
y en castigo por la afrenta lo arrojó al mundo...

Hoy en día el centauro Félix Rey de la isla de Óç. es un pobre gordo hipertenso,
medio poeta,
 soñador
y enamorado;
y la bella ondina Dayana...
 su primita hermosa a la que ama eternamente.

Félix M. de Óç.
(Imágenes bajadas de internet)

domingo, 25 de septiembre de 2011

APERADOR Y EL PUNTO




APERADOR Y EL PUNTO

Cada mañana salgo
y observo un punto en el horizonte...
parece estático,
inerte,
casi muerto;
pero de repente cobra vida,
le salen alas...
y vuela...

Forma un ave que cruza el cielo marcando una estela invisible entre su trayectoria
y el infinito...

Me inspira...
Me llena de ese algo que demarca el camino entre la felicidad
y la melancolía...

Más tarde aquella emoción la plasmo en unos trazos de pintura en lienzo,
a partir de un punto descriptivo en el plano
y el espacio...

Nace un cuadro,
pequeña obra de expresión artística de máxima libertad entre la brisa,
el calor
y la mañana...
de ese punto casi invisible que me mira desde lejos...

Quizás yo también sea un punto equidistante para él,
quieto,
casi muerto,
pero que de repente cobra vida
se inspira...
y se eleva...

Tal vez él también dibuje la síntesis de mi alegría
y tristeza,
en la geodésica estela de su vuelo...

Félix M. de Óç.

domingo, 17 de julio de 2011

FUIMOS Y SEREMOS






POEMAS GNÓSTICOS




FUIMOS Y SEREMOS...

Fuimos ser
y somos nada...
Éramos luz
y ahora oscuridad...

Orden
e incertidumbre...
Prisioneros,
clavos,
lanza...

Mis amigos,
somos muerte,
vinagre,
cruz
y nada...

Y sin embargo fuimos
y seremos Vida...
En otra mente,
diferente instancia...

No más ya en la sucia demencia del orate Samael...
Al otro lado del mar...
Un sistema nuevo de conciencia nos reclama...

Y seremos Eternidad...
Paz,
Pan-y-Vino,
Cuerpo-y-Sangre...
Proyección mental de Cristo en el Espíritu...
Hermandad de Amor...
Cuerpo glorioso...
Coraza inquebrantable...

Y seremos Cristo...
Libertad-Fe-Dios...
Resurrección...
Y camino...
Amor...

Universo de luz inevitable...

Félix M. de Óç.










Imagen de internet

sábado, 9 de julio de 2011

SOÑABA




SOÑABA

Soñaba...
sólo soñaba...
Con el diáfano mirar del día
y aunque inefable parecía...
No era más que mis lamentos,
no era más que mi vida...

Era solo mi noche...

oscura
y sombreada...
Sombreada por las horas amargas del lento transcurrir de mi vida...

Ese era el día con el cual soñaba...
Esa era mi noche,
mi noche desteñida...

Félix M. de Óç.















martes, 19 de abril de 2011

ELEGÍA A CLODOMIRO






ELEGÍA A CLODOMIRO

La muerte te llevó en sus aguas…
No eras barquero pero la parca lo dispuso.
Naufragó a Caronte,
te rescató del mundo…
Hoy yaces en el fondo.

Amigo,
se cumplió tu muerte.
Digna de ti en la soledad de la corriente.
Sin crucifijo ni tumba,
cero flores.
Sólo ausencia e inmensidad absoluta…
Renunciación del hombre consigo mismo,
su banal existencia,
su miedo
y su suerte.

De azares te situó la vida,
de profundo oscuro la muerte…
Hoy yaces en el fondo.

Sin ti...
¡Te fumas un cigarro a solas!

Félix M.de Óç.




Imágen de internet

jueves, 10 de febrero de 2011

NOCHE BOHEMIA

NOCHE BOHEMIA


¡[Noche bohemia.

Hetairas sensuales.

Fluidez de tango

y bolero.




Numen de poetas borrachos.

Políticos

y arenga de copas.

Filósofos disertando del frasco.




Guitarras disonando al vaivén de la juerga.

Comida...

Y amigos todos en igualdad de descaro.



Dionisio en espíritu de botella.

Atar en cuerpos de febril encanto.

Arkher en la cima del mundo.

Bohemios en la noche embriagados]!







Félix M. de Óç.






Imagen de internet

PANEGÍRICO



PANEGÍRICO

Hoy nueve meses antes de nacer…
Don Félix M. de Óç.
(Gran caballero de la alegre figura.
Aristócrata puro de la orden ecuestre de la libertad
y el amor.
Protegido de Zeus,
Amante furtivo de la sin igual Afrodita.
Amigo de armas del Quijote
y Arturo.
Contertulio de Fausto
y el Centauro Quirón)
Yace muerto en la sepultura de la inexistencia.
(Entre los campos elíseos con Héctor
y Aquiles.
Más allá del Estigia
y Caronte.
En el lado amable del reino oscuro del Hades)
Gélido…
en la indiferencia del universo se reencuentra…
con la nada absoluta…
en la sombra infinita del no ser.

Pero antes de partir a la ausencia…
Nos dejó un legado de vida
¡Bien vivida eso sí!
Con la altivez incluso de la efigie romántica…
del héroe cagado de palomas
[1].

En la tierra de sus ancestros
y de sus hijos literarios…
forjó una cadena de sueños
e ilusiones.
Con espada corrigió injusticias.
Con la pluma escribió sobre el amor.
Soñador fue…
Amante no se diga…
Pues de las “musas,
de las mozas
y las otras”…
Hasta Mohamed
[2] cantó de sus conquistas por doquier.

Caballero andante,
libre pensador
y anarquista.
Bohemio en todo su esplendor de explosión titánica de supernova.
Te has ido…
Pero nos legaste tu filosofía…
Te has quedado entre nosotros diciendo:
“que podemos ser lo que queramos ser
y que aun cuando el mundo aunque hostil sea,
admite las posibilidades”.

¡El poetósofo nunca se negó a existir

Hoy las circunstancias patéticas de la parca se lo llevaron a cuestas.
Circunstancias inevitables…
que también al más grande soñador claudican.
No perdonaron al buen amante de la vida.
Y así…
se nos fue el poeta,
no sin antes de partir,
dejar aflorar de sus labios…
las últimas palabras de reproche a la muerte:

“Muerte:
Vivir es lo contrario a morir;
pero,
morir...
el final de la muerte...”.

Incuestionablemente poeta,
en nuestros corazones vivirás por siempre.

Félix M. de Óç.
[3]


[1] Véase la estatua de Camilo Torres en la plazoleta de San Francisco.
[2] Abdul Halic Mohamed ibn Silva. Poeta patojo y amigo sincero de Félix M. de Óç.
[3] El presente panegírico es una auto-dedicación. Tomado del trabajo final de proyecto de vida de segundo semestre de Licenciatura de Educación Básica con Énfasis en Artística (F.U.P.U).